viernes, 22 febrero 2019
22:05
, última actualización
Economía

La Junta agita la coctelera de las fusiones de cajas andaluzas

Cualquier combinación entre entidades es todavía posible, incluso con Caja Granada

el 04 jun 2010 / 19:53 h.

Ávila, ayer colocando la primera piedra de la sede de Novasoft en Geolit.

Tras las declaraciones de unos, los socialistas, de otros, los miembros del Gobierno andaluz, y de unos terceros, los cajeros, cabe concluir que cualquier posibilidad cabe en el mapa financiero, de forma que si algo parece cerrado, es que aún está abierto.

Primero, el consejero de Economía, Antonio Ávila, quien ayer se encargó de recordar que él tendrá la última palabra al autorizar o no el SIP (Sistema Institucional de Protección) que va a crear Caja Granada con la catalana Caixa Penedès, la balear Sa Nostra y Caja Murcia, y que velará para que esta operación implique reforzar el sistema financiero regional.

Ávila matizó que aún no había recibido información alguna respecto al protocolo de intenciones de tal fusión fría al que el consejo de administración de la caja granadina dio su visto bueno el miércoles pasado, un protocolo sobre el que aún habrá de pronunciarse la asamblea general de esta entidad por mayoría reforzada y que la Consejería "tiene que autorizar o no". Así lo recoge la reciente reforma de la Ley de Cajas de Ahorros de Andalucía: la decisión de Ávila será vinculante. "Todos los presidentes de las cajas saben el criterio que tiene el Gobierno al definir la política financiera".

No en vano, cuando fracasó la fusión de Unicaja y Cajasur -esta última intervenida por el Banco de España-, existieron contactos urgentes para forjar un SIP entre la entidad malagueña, Caja Granada y Cajasol, tal y como publicó este periódico el pasado martes. Y tras la huida de la entidad presidida por Antonio Jara, surge de nuevo la posibilidad de una operación entre Unicaja y la sevillana, si bien a través de una fusión fría y no de una unión pura y dura difícil de consumar.

Así, al ser preguntado por esta última hipótesis, el titular de Economía señaló que cualquier proyecto que implique reforzar el sistema financiero regional "va a ser siempre valorado positivamente por el Gobierno andaluz".

Unos segundos protagonistas, los socialistas. Rafael Velasco, vicesecretario general del PSOE-A, precisó ayer que "no descarta absolutamente nada" y apuntó a que la intención de su partido es "profundizar y tener más músculo financiero" para obtener entidades "más potentes" en la comunidad andaluza.

Velasco recordó, en este sentido, que las grandes estrategias de las finanzas de esta región han sido pactadas entre PSOE y PP en los últimos cinco años, de ahí que calificara de "ruin" la actitud que, al respecto, han tomando los populares tras la intervención de la caja cordobesa. Y un toque a Caja Granada: aún debe explicar cómo beneficiará su SIP a Andalucía.

Por último, los cajeros. Habló Antonio Pulido, presidente de Cajasol. Indicó que ni contemplaba ni descartaba una operación con Unicaja, pero que su prioridad era cerrar la fusión con Caja Guadalajara -el día 7 se celebra la asamblea general para culminarla- y que después ya se verán otros escenarios, "ya lo pensaremos".

CCOO la bendeciría si hay una caja de cajas y no un banco como sociedad central.

Jara por carta. El presidente de Caja Granada, Antonio Jara, garantiza que su compromiso con el desarrollo social y económico de Andalucía será "más fuerte y más eficiente que nunca", y que los "inevitables ajustes" tras la fusión fría con otras tres cajas mediterráneas no conllevarán despidos.

En una carta a la plantilla, Jara mantiene que, "sin ser la única alternativa", el SIP es "la mejor opción de las posibles en este momento". Explica que la Obra Social "no experimentará alteración alguna", y que el territorio de actuación de la entidad será Andalucía y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. En esta área geográfica, la caja granadina gestionará las oficinas de las cuatro que conforman el SIP.

  • 1