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La Junta apoya el indulto a la madre de Jaén que pegó a su hijo

El indulto a la madre de Pozo Alcón, condenada a 67 días de cárcel y 432 de alejamiento de su hijo por darle una bofetada, recabó ayer el apoyo de la Junta, ante una condena "incomprensible", según Zarrías. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 21:38 h.

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El indulto a la madre de Pozo Alcón, condenada a 67 días de cárcel y 432 de alejamiento de su hijo por darle una bofetada, recabó ayer el apoyo de la Junta, ante una condena "incomprensible", según Zarrías. La Audiencia elevó la pena al tiempo que propuso la suspensión del alejamiento. El juez de menores Emilio Calatayud va más lejos y reclama un cambio en la ley.

La petición de indulto a la madre de Pozo Alcón que por una bofetada a su hijo ha sido condenada a 67 días de cárcel y 432 de alejamiento del niño cobra fuerza. Ayer, el vicepresidente primero de la Junta, Gaspar Zarrías, expresó el deseo -en su nombre y en el del Gobierno andaluz- de que el perdón se aplique "lo antes posible". "En este momento, con el tiempo transcurrido y con las circunstancias que rodean en la actualidad al caso, es lo mejor que puede pasar para evitar que la pena, en vez de corregir problemas, lo que haga sea agudizarlos", aseguró.

Para Zarrías, "es difícilmente comprensible una pena de esa cuantía para un hecho como el que se juzgaba", y mostró, "desde el respeto a las decisiones judiciales, la incomprensión como ciudadano". Expresó su convencimiento de que "esa no es ni mucho la intención del legislador y seguro que tampoco del juzgador". "Este caso posiblemente sea uno de los más claros en los que el indulto tiene mayor sentido y desde la Junta o yo como miembro del Gobierno andaluz me gustaría que el indulto se aplicara lo antes posible", recalcó.

Sobre este asunto también se pronunció el juez de menores Emilio Calatayud, quien coincidió con la argumentación de la sentencia y el fiscal, cuyo recurso propició el aumento de la pena en 22 días. Con el actual Código Penal, la bofetada que María del Saliente Alonso a su hijo Daniel, de 10 años -que le arrojó un zapato cuando le recriminó por no hacer los deberes- es delito y el que se produjera en el domicilio familiar, la agravante que justificó la elevación de la condena. Por ello, en una entrevista con RNE, Calatayud destacó que lo que hay que hacer es "cambiar esa ley que se hizo para la violencia entre matrimonios, porque al hacerse extensivo a todos los miembros de la familia, pues no se ha dado cuenta el legislador que forzosamente tiene que dar la orden de alejamiento".

Para el juez de menores de Granada, la ley ha propiado un fallo que "siendo una sentencia legal y ajustada a derecho va a hacer mucho más daño que si se hubiera dictado una sentencia absolutoria". A su juicio, "lo que hubiese sido lo normal es considerar que ese acto de la madre no era lesivo, no cometía delito, no tenía intención de lesionar, que las lesiones se producen de forma accidental" -como consecuencia de la bofetada el niño se pegó con la cabeza en el lavabo del baño- y "haber dictado una sentencia absolutoria". La propia Audiencia justifica su sentencia con arreglo a la obligación de aplicar el actual Código Penal, y por ello mismo propone el indulto parcial para el alejamiento sobre el que tendrá que decidir el Ministerio de Justicia.

A ese indulto se aferra María del Saliente tras conocer el fallo de la Audiencia, y si durante todo el proceso sus vecinos de Pozo Alcón se han manifestado y han recogido hasta 3.000 firmas de apoyo -que presentó el abogado defensor al tribunal-, el Ayuntamiento llevará a pleno el próximo jueves día 29 su propuesta de indulto al Ministerio de Justicia.

Apoyo a la familia. La alcaldesa, Pilar Salazar, explicó a Europa Press que trata de ofrecer su apoyo a esta familia ante una condena que sólo consigue generar "más mal que bien a esta familia". Salazar subrayó que esta decisión judicial "crea un precedente" y, aunque aclaró que no se trata de defender pegar a los niños, matizó que puede llegar un punto en el que "no se podrá ni chillar".

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