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La Junta asumirá la inspección antitabaco tras 5 años de vacío

Mantiene que es competencia municipal pero se hará cargo al endurecerse la ley.

el 30 dic 2010 / 19:34 h.

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Desde el 2 de enero estará prohibido fumar en todo local cerrado y en algunos espacios públicos.

Tras cinco años de "cierto vacío legal" y dimes y diretes jurídicos sobre quién debe velar por que no se fume en lugares no autorizados, la Junta anunció ayer que ante el endurecimiento de la ley antitabaco a partir del domingo contratará personal para asumir las inspecciones en Sevilla, donde hasta ahora no se realizaban porque la Junta entiende que entre las competencias sobre salud pública que tiene el Ayuntamiento debía encargarse de ello.

El Ayuntamiento de Sevilla, al igual que los de Granada y Málaga, tienen asumidas competencias en materia de salud pública tales como licencias de aperturas y autorizaciones e inspecciones sobre la manipulación de alimentos. La Junta considera que estas competencias incluyen las inspecciones sobre posibles infracciones de consumo o venta de tabaco en lugares no autorizados o incumplientos en cuanto a la señalización o división de zonas de no fumadores. El Ayuntamiento alega que la ley de 2006 y decretos posteriores de desarrollo atribuyen la capacidad inspectora y sancionadora a las comunidades. Esgrime, además, su falta de medios, ya que cuenta con 19 inspectores de salud, nueve de ellos destinados a Mercasevilla.

El resultado es que en este tiempo, ni uno ni otro han velado por el cumplimiento de la ley antitabaco. Sólo en 2010 se han realizado 600 inspecciones a establecimientos hoteleros en la provincia de Sevilla (3.899 en Andalucía) pero ninguna en la capital. El Ayuntamiento remitió un escrito el año pasado a Salud para solicitarles un convenio por el que la Junta asumiera la contratación de seis personas (dos inspectores, un auxiliar, dos técnicos de administración general y un psicólogo) para que el consistorio pudiera hacer esas inspecciones. Según el Ayuntamiento, no hubo respuesta. Hasta ayer. La consejera de Salud, María Jesús Montero, aprovechó una rueda de prensa de balance del tabaquismo en Andalucía (la tasa de fumadores es del 33%) y de los programas de prevención y deshabituación de su departamento para anunciar que ante la entrada en vigor de la nueva ley asumirá la labor inspectora en Sevilla, Málaga y Granada.

Así se lo ha comunicado "verbalmente" y próximamente lo hará por escrito. El consistorio hispalense confirmó que fue informado el miércoles por la tarde. Eso sí, la Junta mantiene que en estos tres casos, la competencia es municipal y seguirá "insistiendo en que estos ayuntamientos desarrollen su legislación", pero ante la "importancia" del asunto y al haberse producido "cierto vacío legal", ha adoptado esta decisión "para desterrar el debate".

Desde el 2 de enero, la nueva ley prohíbe fumar en todos los locales cerrados -hasta ahora los pequeños podían optar por dejar o no fumar y los grandes tuvieron que separar zonas libres de humo-, además de en espacios al aire libre como parques infantiles o los alrededores de colegios y hospitales.

Las sanciones por fumar en éstos van desde 30 a 600 euros (si hay reincidencia), aunque por otros incumplimientos de la ley antitabaco pueden llegar a los 600.000 (en el caso más grave de venta ilegal). En el caso de fumar donde está prohibido, la denuncia (se puede poner ante la Policía Local o Salud) y sanción va contra el consumidor pero el dueño del local está obligado a velar por que no se fume en él. Si no advierte al cliente o no lo denuncia si se resiste, el expediente determinará su parte de responsabilidad "igual que si se vende droga dentro".

La nueva ley prevé reducir un 11% la tasa defumadores

La previsión que maneja la Consejería de Salud es que la nueva ley disuada a un 11% de los actuales fumadores y que la tasa de adictos baje del 33% actual al 22%. El tabaco es "la primera causa de muerte prevenible" que cuesta cada año en Andalucía 10.000 vidas (2.500 en Sevilla) de adictos y 600 de fumadores pasivos.

Salud cuenta desde hace cinco años con un Plan Integral contra el Tabaquismo. En 629 ambulatorios se ofrecen terapias individuales de deshabituación y en 364 en grupo. Este año 110.577 sevillanos y 573.631 andaluces han acudido a los centros de atención primaria buscando ayuda para dejar de fumar. En los cinco años del plan son casi 240.000 sevillanos, de los que 17.784 han seguido programas personalizados y 2.795 terapias grupales. Además, en 2007 se inició el programa no presencial Quit Line, al que se accede a través del teléfono del tabaco 900 850 300. Se trata de un plan de deshabituación que permite contar con un tutor que sigue la evolución y al que poder llamar ante tentaciones para no recaer. El 83% de los que contactan con este servicio acceden a iniciar un tratamiento y uno de cada tres se mantiene sin fumar tras un año.

El plan incluye programas para colectivos específicos como enfermos mentales o presos, entre los que hay más fumadores y más compulsivos, y embarazadas. Un 35% de las mujeres gestantes fuman y aunque un 30% lo deja durante el embarazo, el 70% vuelve al hábito tras dar a luz. Además el 61% está expuesta al humo en lugares de ocio.

Aunque los hosteleros se han levantado contra la nueva ley y auguran mil millones de pérdidas en Andalucía, Montero esgrimió una encuesta de la sociedad de médicos de familia según la cual el 71% de los andaluces es partidario de la prohibición (entre los fumadores un 40%), el 86% piensa que mejorará la salud de los ciudadanos y el 83,7% reconoce que iría igual o más a un local donde no se pudiera fumar (el 61,3% de los fumadores).

 

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