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La Junta avala que el geriátrico cumplía con los requisitos

El centro había sido inspeccionado varias veces, la última en septiembre. Tenía hasta 2011 para adaptarse y realizar un plan de emergencias.

el 09 feb 2010 / 11:17 h.

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Navarro saluda al alcalde anoche, en el lugar de la tragedia.

La residencia para personas mayores que se incendió la noche del lunes cumplía con todos los requisitos establecidos por la normativa autonómica sobre centros de dependencia.

Así lo garantizó ayer la consejera para la Igualdad y el Bienestar Social, Micaela Navarro, quien precisó, en declaraciones recogidas por Europa Press, que la última inspección que se realizó en la misma fue en septiembre del pasado año 2009.

"La residencia Aurora cumplía absolutamente con todos los requisitos exigidos por la ley. Todo era perfectamente legal, tanto en lo que respecta a ratio de profesionales por personas atendidas como en la atención a estos mayores", abundó Navarro.

La consejera detalló que en la inspección de septiembre del año pasado se le comunicó a la residencia, con licencia de actividad desde 2002, "que tenía que realizar alguna adecuación prevista en la ley, como el plan de emergencias, si bien la normativa, de 2008, da de plazo a estos centros hasta el próximo año para realizar estas actuaciones".

La licencia de apertura fue concedida por la Junta de Andalucía en mayo de 2002, quien aprobó una resolución de funcionamiento -para atender a personas con dependencia- desde febrero de 2006, con una capacidad de 22 plazas.

Navarro señaló también que en marzo estaba prevista una nueva inspección para comprobar la adecuación de estas medidas pese a lo cual insistió en que el resultado de "todas las inspecciones que se han realizado en este centro residencial hasta la fecha" han sido que "cumplía perfectamente con todos los requisitos", insistió.

Según señaló la Junta de Andalucía en un comunicado, antes de conceder ambas autorizaciones para la apertura de la residencia, la Administración verificó que el centro cumplía con toda la normativa en vigor, tanto en materia de accesibilidad, como térmica, acústica, medidas contra incendios, plan de evacuación y emergencias, así como las específicas de los Servicios Sociales de Andalucía.

A pesar de todo, el nieto de una de las víctimas ofreció ayer sus dudas sobre la seguridad de la última planta de la residencia. Ésta tiene una planta baja (donde están ubicados los despachos, la cocina, el salón comedor) y dos más (donde están las habitaciones).

"No me explicó cómo hay un sólo ascensor en la residencia cuando todas las personas de la última planta estaban totalmente impedidas". Una de estas personas era su abuela, una de las fallecidas, Filomena Zapata, de 97 años, la mayor de todas las víctimas del incendio.

Sin embargo, otros familiares ofrecieron una versión bien distinta. "Estábamos muy contentos con el trato que recibían", aseguró uno de ellos, quien detalló que un mes en el geriátrico ascendía a unos 1.500 euros mensuales.

El centro geriátrico, ubicado en la calle Marqués de Nervión, estaba destinado a los adultos en edad avanzada que necesitaban de una atención especial y disponía de diferentes servicios para que los ancianos "se encontraran como en su propia casa", según se asegura en su propia página web .

Esta residencia de mayores, se asegura, es fruto del trabajo y la vocación de su propietaria, Aurora, quien, tras varios años de experiencia en el cuidado de ancianos, decidió emplear todos sus ahorros para poner en marcha su propia residencia.

Así fue cómo consiguió crear un centro con un ambiente "cálido y familiar", en el que la "vocación, el cariño, la responsabilidad y la constancia" eran las premisas principales, según la web de la residencia.

En ella, la dueña manifiesta "el orgullo que supone comprobar que su trabajo, su dedicación y la transmisión de una forma de trabajo perseverante ha merecido la pena, y que el esfuerzo que tanto ella como sus compañeras realizan cada día se refleja en unos ancianos que se sienten parte de una gran familia".


El centro estaba destinado a los adultos en edad avanzada que necesitaban de una atención especial y estaba ubicado en un chalet adaptado a las necesidades de los ancianos, -de hecho había varios de movilidad reducida-, con jardín y patio.

La residencia cuidaba "minuciosamente" el número de residentes, para no rebasar las cuotas establecidas desde la dirección, y poder ofrecer así un trato más cercano y personalizado a cada uno de los ancianos.

Además, no disponía de un horario de visitas específico, facilitando a los familiares poder acudir en cualquier momento a ver a los suyos.

Entre los servicios que ofrecía la residencia, se encontraba el de enfermería y servicio médico privado, podólogo, dieta personalizada para cada uno de los internos, comida casera, peluquería, lavandería, gimnasia de mantenimiento, así como manualidades, juegos y atención personalizada. En definitiva, un "lugar acogedor en el que a los ancianos no les faltara de nada" como reza en su página web.

Desde que se le concedió la resolución de autorización en 2002, la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social ha realizado intervenciones periódicas en esta residencia de Nervión, entre requerimientos administrativos, inspecciones y recepción de informes para verificar su correcto funcionamiento.

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