Economía

La Junta cree que el ajuste de Altadis aún es "reversible"

El recorte laboral anunciado en la tabaquera Altadis, que incluye el cierre de su fábrica de Alicante y prescindir de 830 trabajadores, de ellos 236 en Cádiz, recibió el viernes un aluvión de críticas. Así, la Junta de Andalucía dice que negociará con el grupo para minimizar los efectos.

el 15 sep 2009 / 06:41 h.

El recorte laboral anunciado en la tabaquera Altadis, que incluye el cierre de su fábrica de Alicante y prescindir de 830 trabajadores, de ellos 236 en Cádiz, recibió el viernes un aluvión de críticas. Así, la Junta de Andalucía dice que negociará con el grupo para minimizar los efectos.

El consejero de Empleo, Antonio Fernández, manifestado en Cádiz que desde el Gobierno andaluz se va a negociar con la multinacional británica el recorte de plantilla planteado por Imperial Tobacco para la planta de Altadis en la capital gaditana.

Explicó que la Junta de Andalucía está en desacuerdo con la medida anunciada por la empresa y que de esta forma va a negociar el plan de reestructuración. En su opinión, "Andalucía ya ha hecho en el pasado más reciente un esfuerzo de viabilidad de los centros productivos de Sevilla y Cádiz", por lo que, a su juicio, "este elemento será utilizado a la hora de negociar la reversibilidad del acuerdo inicial".

Fernández se mostró cauto, ya que dijo que el anuncio de Imperial Tobacco de disminuir el volumen de trabajadores de la planta de Cádiz en casi un 80% no es definitivo ya que se trata de una decisión inicial y unilateral. Sostuvo que, de igual forma, no están conformes con la intención inicial de la tabaquera de "ubicar los centros productivos donde ellos quieran", ya que esa decisión debe ser revisada teniendo en cuenta la aportación y el esfuerzo hechos por la sociedad andaluza en años anteriores.

Otro de los datos a tener en cuenta en las negociaciones será el del "esfuerzo de viabilidad" que hizo la Administración autonómica en relación con la planta de Sevilla, pues según él, constituía una aportación para la viabilidad de los dos centros.

El consejero de Empleo aclaró que las ayudas que la Junta otorgó para esa "viabilidad" no fueron a parar a ninguna empresa, sino que se destinaron a mejorar el plan social de los trabajadores, y puntualizó que "son los que menos tienen que sufrir los momentos de crisis".

Fernández expuso que las negociaciones que hace un año se llevaron a cabo con Altadis incluían ciertos compromisos, por lo que "hay que ver como ha sido traspasada la empresa a Imperial", pues existirán algunas modificaciones en las relaciones contractuales con respecto al nuevo propietario.

Antonio Fernández aclaró que para llevar la extinción de los contratos hay que desarrollar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), y apuntó de que en el caso de que la empresa lo presente y no sea pactado previamente por todas las partes implicadas sería resuelto por el Gobierno central, con informes de las comunidades autónomas afectadas, ya que el ERE repercutiría en Cádiz y Alicante.

Si tal extremo se llevase a cabo y el ERE terminase solo con la posición de la empresa, Fernández ya adelantó que la posición de la Junta será la de "reflexionar sobre la no autorización del expediente de regularización".

Mientras, el secretario general de UGT de Andalucía, Manuel Pastrana, expresó su oposición al ajuste de Imperial Tobacco para Cádiz, y pidió que el coste del expediente de regulación de empleo que la tabaquera pueda plantear no sea con cargo al dinero del Gobierno, sino que la Administración "exija que se asuma en su totalidad" por esa compañía, a la que pidió que devuelva las ayudas que hubiera podido recibir.

Pastrana recordó que el anuncio de Altadis "se suma al cúmulo de malas noticias de carácter empresarial que tenemos en los últimos meses" y que abre un periodo de "gran incertidumbre" en torno al futuro de Cádiz. Varios sindicatos estudian movilizarseen varios países europeos afectados.

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