La Junta irá al Supremo contra el hotel del Algarrobico

La presidenta Susana Díaz anuncia que se agotarán «todas las vías judiciales para impedir que siga en pie» esta edificación.

el 27 mar 2014 / 21:40 h.

PARALIZACION OBRAS DEL HOTEL DEL ALGARROBICO El Gobierno andaluz ha cogido la bandera de la batalla judicial contra el hotel del Algarrobico, símbolo del pecado del ladrillo en pleno Parque Natural del Cabo de Gata (Almería). Después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJA) haya dictaminado, en una polémica sentencia y después de casi una década de litigios de los ecologistas, la constructora y el Ayuntamiento de Carboneras, que el suelo sobre el que se levanta el complejo es legal, la Junta anunció ayer que acudirá al Supremo para tumbar este pronunciamiento. La presidenta Susana Díaz señaló en el pleno del Parlamento, después de que IU le pidiera «puño de hierro» contra una mole de cemento a los pies del mar que atestigua la voracidad del ladrillo en la costa, que se agotarán «todas las vías posibles» para impedir que el hotel, de 22 plantas, siga en pie. La consejera de Medio Ambiente, María Jesús Serrano, explicó después que los servicios jurídicos están armando un recurso de casación al Tribunal Supremo que se presentará en un plazo máximo de diez días desde que se conoció, el martes, la última sentencia del TSJA a favor del hotel. Se da la circunstancia de que el Supremo ya había fallado en contra de la construcción. Serrano insistió en que la Junta respeta la decisión judicial pero no la comparte. Aseguró que el fallo que declara el suelo urbanizable «desprotege» el Parque Natural de Cabo de Gata, que se «blindó» en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de 2008. Luego la Junta tuvo que elevar la protección a instancias de una sentencia del Supremo por un recurso de la organización Greenpeace. El portavoz parlamentario de IU, José Antonio Castro, señaló que la sentencia del TSJA les ha causado «verdadera sorpresa, desconcierto e indignación», sobre todo porque se produce «después de movimientos muy extraños en lo judicial» y contradice otras sentencias anteriores «que eran firmes». «Este nuevo movimiento que solo responde a la especulación y huele fatal», sostuvo. Es la misma tesis que sostienen los ecologistas, que alertaron de maniobras judiciales «extrañas» después de que el TSJA, cuando estaba a punto de entrar la piqueta,haya dado la razón a la constructora del hotel, quebrando una larga cadena de sentencias judiciales que dejaban claro que el suelo no era urbanizable y la licencia de obras no fue legal. Los grupos conservacionistas anunciaron que se querellarán contra los magistrados que firmaron la última sentencia. El Alto Tribunal andaluz replicó ayer a estas críticas, motivadas por un cambio en la sala que estaba viendo el asunto. Pasó de la sala Primera, que ya había declarado en junio de 2012 que el suelo sobre el que se levantaba el hotel era «espacio protegido no urbanizable», a la sala Tercera, que lo ha declarado urbanizable. El TSJA niega las supuestas irregularidades y defiende que el trabajo se ha repartido «de forma reglada». El ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, reafirmó el compromiso del Gobierno central para compartir con la Junta los gastos de la demolición del hotel del Algarrobico, aunque sostuvo que la «maraña» de recursos hace «muy difícil» saber cuándo la Junta va a poder pedir el derribo. Junta yEstado firmaron en 2011 un protocolo para asumir de forma conjuntas los gastos para reparar el paraje del Algarrobico. La delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, culpó ayer a la Junta de la situación por su política de «no mantenerse firme». Para Crespo, la Junta ha provocado esta circunstancia, ya que «fue quien cambió la planimetría de las normas medioambientales del parque natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería) en 2004». «Obviamente por eso tenemos este problema», insistió.

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