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La Junta reedita el espíritu del 4-D para "cerrar un modelo de Estado sin privilegios"

Griñán presentará una declaración institucional, 35 años después de la marcha andaluza, para pedir consenso en torno a un esquema autonómico “en igualdad para todos”

el 03 dic 2012 / 21:06 h.

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El presidente andaluz, José Antonio Griñán, participó ayer en una entrevista en la Cadena Ser / El correo

Treinta y cinco años después de que los andaluces salieran en masa a la calle para pedir una autonomía equiparable a la de los llamados territorios históricos (Cataluña, País Vasco y Galicia), los catalanes también han ocupado las avenidas, circulando en sentido contrario para reivindicar el hecho diferencial, algo que les distingue de otras regiones, tener un régimen fiscal propio o ser un Estado propio. El café para todos, la metáfora de Clavero Arévalo sobre un Estado de las Autonomías en igualdad de condiciones, se ha enfriado. Muchísimos catalanes lo expresaron en la masiva manifestación por la independencia de Cataluña el pasado 11 de septiembre, en la Diada, y lo repitieron en las urnas, hace dos domingos, dando más músculo a los partidos soberanistas de lo que jamás han tenido. Es probable que el discurso centralista del Gobierno de Rajoy, y las continuas referencias de sus ministros a la irresponsabilidad de las comunidades en el gasto público o a su incapacidad financiera, hayan alimentado el fervor nacionalista. Así llegamos hoy, 35 años después, a un 4 de diciembre que, en vez de pasar de largo como en años anteriores, servirá de plataforma al Gobierno andaluz (PSOE-IU) para promulgar una declaración institucional con la que pretende recuperar ese espíritu autonomista en el que Andalucía pidió no ser más ni menos que otros territorios de España.

Será el mismo presidente José Antonio Griñán quien lea hoy esa declaración. La Junta quiere "cerrar el debate del modelo de Estado autonómico sin privilegios", "con igualdad de derechos de todos los ciudadanos y territorios" de España, evitando soberanismos periféricos y centralismos ideológicos, explicó ayer en la Cadena Ser. Griñán busca reeditar el espíritu del 4-D, y mejorar el modelo con dosis de "federalismo cooperativo y asimétrico". "Nuestra razón de ser como andaluces no es un sentimiento de agravio o de inferioridad. Pero no aceptamos priviliegios de otros". Griñán explicó ayer que Andalucía y el PSOE tienen legitimidad y volumen suficiente para abanderar la culminación de este debate. "Lo hicimos hace 35 años, nos pusimos a la vanguardia del debate autonómico. El PP andaluz sabe que ahora toca cerrar el modelo y hay que hacerlo como dijimos en la Conferencia de Presidentes, sabiendo que las comunidades no somos el problema, sino la solución", dijo. El presidente andaluz insistió en la necesidad de reformar el Senado -"hoy es irrelevante y no es una Cámara territorial como dice la Constitución"- y avanzó la idea de "federalismo fiscal", importada del modelo alemán, un mecanismo de nivelación basado en la redistribución de lo recaudado en impuestos entre los distintos territorios de un país.

Críticas al PP. Sobre la campaña de desprestigio contra la descentralización española, Griñán culpó al PP, más al de fuera de Andalucía que al de dentro, pero aseguró que por sus conversaciones con Rajoy no teme "un retroceso autonómico" o un acuerdo entre el Gobierno y la Generalitat que aplaque las ansias soberanistas catalanas, pero suponga "un agravio para Andalucía". "Otra cosa es que haya personas en el entorno del PP que estén diciendo desatinos monumentales sobre lo que es el Título VIII de la Constitución", dijo.

El vicepresidente de la Junta y coordinador regional de IU, Diego Valderas, también animó ayer a recuperar la "actitud transgresora e infractora" del 4-D y volvió a pedir "una gran movilización social o un referéndum" para que los ciudadanos avalen el pacto por Andalucía. En septiembre Valderas, apoyado en CCOO y UGT, anunció una movilización masiva prevista para hoy, quería que el 4-D simbolizase, de nuevo, un rechazo a las políticas de recortes impuestas por Bruselas y Madrid, a la deriva nacionalista y centralista. Al final se ha pospuesto la ofensiva de izquierdas al próximo 28 de febrero, Día de Andalucía. "IU llamará a los andaluces a salir a la calle para decirle a este país y a Brusleas que no están dispuestos a seguir en la senda de los recortes de los derechos sociales". Militantes y simpatizantes de la coalición se reúnen hoy en Antequera para presentar el manifiesto Nuevos tiempos, nuevos retos, que, según Valderas, contiene las claves para la "regeneración" de la democracia.

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