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La Junta se reserva la última palabra en las fusiones entre comunidades

El Gobierno andaluz aprovechará la reforma de la ley de cajas para regular expresamente las fusiones de cajas andaluzas con las de otras comunidades. La norma consolidará a Braulio Medel al frente de Unicajasur por tres años.

el 08 oct 2009 / 21:37 h.

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Los responsables de Unicaja, Cajasur y Cajaén (Unicajasur), junto al presidente de Cajasol.

El Gobierno andaluz aprovechará la reforma de la ley de cajas para regular expresamente las fusiones de cajas andaluzas con las de otras comunidades. La norma consolidará a Braulio Medel al frente de Unicajasur por tres años y blindará en la futura entidad las singularidades de la Iglesia.

La Consejería de Economía está ultimando un decreto-ley, que deberá convalidar el Parlamento, y que modificará la ley andaluza de cajas. La reforma legal se iba a producir en un principio sólo para allanar el camino a la alianza tejida en Andalucía entre Unicaja, Cajasur y Caja Jaén (Unicajasur). La Junta dijo sí desde el principio a modificar la ley -que tanto trabajo le costó aprobar en 1999- para despejar el camino la fusión. Pero lo que iba a ser una reforma puntual se aprovechará para introducir -según confirmaron fuentes del Gobierno y el PSOE- otras precisiones importantes, como es el caso de su papel en las fusiones interterritoriales.

Cuando planea la fusión de Cajasol con el triplete Caja Extremadura, Caja Bajadoz y Caja Guadalajara, el Gobierno andaluz se apresurará a regular este asunto en la ley. El Ejecutivo regional ha librado un pulso reciente con el Ministerio de Economía por estas competencias. Incluso amagó con un recurso. El Estatuto de Autonomía señala como una competencia exclusiva de la Junta el control de las cajas radicadas en la comunidad. Sin embargo no estaba claro qué ocurriría cuando una caja decidía una alianza con otra foránea. Un escenario cada día más normal en España. Esta misma semana se ha confirmado la unión de Caja Navarra y Caja Canarias. En junio, el Gobierno de Zapatero reguló en su plan de salvamento de las entidades este aspecto. Señaló que si las cajas disfrutan de ayudas públicas o son intervenidas por el Banco de España, el Gobierno regional no tendría nada que decir. La Junta sólo podría vetar fusiones entre cajas sanas.

Éste es un aspecto que actualmente se sigue negociando y no queda claro si el Gobierno andaluz podrá regularlo en su ley sin que medie una modificación de la norma estatal (LORCA). El Gobierno andaluz también planea mencionar en la ley las nuevas fórmulas de integración conocidas como SIP o fusiones frías, que abren la puerta a nuevas alianzas. Ese es el camino que la Consejería de Economía que dirige Carmen Martínez Aguayo prefiere para que en plena crisis no se queden colgadas entidades como Caja Granada, reacia a una fusión con otra caja andaluza. Esas alianzas, que no suponen una integración plena, son ya habituales para las cajas rurales.

El PSOE ha expresado públicamente su interés por pactar la reforma de la ley de cajas con la oposición. El líder del PP-A, Javier Arenas, admitió contactos y se mostró dispuesto a cerrar una reforma en el Parlamento por lectura única. No será finalmente así. Con la fórmula del decreto-ley la Junta se garantiza poder sacar adelante los cambios sin apoyo de otros grupos, sólo con la mayoría absoluta socialista.

La reforma de la ley andaluza blindará al actual presidente de Unicaja, Braulio Medel, al frente de Unicajasur por tres años. Medel está a punto de agotar los dos mandatos que le permite la norma como presidente. Tras la fusión, este reloj se pondrá a cero y podrá pilotar la integración por un periodo transitorio que antes era de dos años y ahora será de tres. Para dar cabida a los representantes de las tres cajas que se integran y permitir además a la Iglesia conservar sus singularidades, los órganos de gobierno de Unicajasur podrán ampliarse, al menos mientras dure el periodo transitorio (no aclara la ley que ocurrirá después). Habrá dos vicepresidencias ejecutivas (antes sólo era posible una) y los representantes de la Iglesia que se sienten en el Consejo de Administración conservarán sus singularidades.

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