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La Justicia lusa archiva el caso de Madeleine por falta de pruebas

La Justicia lusa archivó el lunes, por falta de pruebas, el caso de Madeleine McCann, tras 14 meses de investigar su desaparición, y retiró la condición de sospechosos a los padres de la niña británica, Kate y Gerry, que han decidido seguir buscándola.

el 15 sep 2009 / 08:25 h.

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La Justicia lusa archivó el lunes, por falta de pruebas, el caso de Madeleine McCann, tras 14 meses de investigar su desaparición, y retiró la condición de sospechosos a los padres de la niña británica, Kate y Gerry, que han decidido seguir buscándola.

Un lacónico comunicado de diez líneas libró también de toda culpa al tercer sospechoso, el también británico Robert Murat, y vino a admitir el fracaso de una investigación que dio la vuelta al mundo y deja aún abiertas muchas interrogantes.

"No se han obtenido pruebas de la práctica de delito alguno", se reconoce en el comunicado de la Procuraduría General de la República, o fiscalía lusa, que sólo reabrirá el caso "si surgieran nuevos elementos de prueba que originen diligencias serias, pertinentes y consecuentes".

En una breve comparecencia ante la prensa en el Reino Unido, los padres de Madeleine saludaron la decisión pero aseguraron que no tenían nada que celebrar.

"Es difícil describir la desesperación que sentimos al ser nombrados 'arguidos' y posteriormente ser retratados en la prensa como sospechosos de la desaparición de nuestra propia hija", dijo emocionada Kate McCann, que consideró "devastador" el efecto que esa sospecha tuvo en la búsqueda de Madeleine."

El abogado luso del matrimonio, Rogerio Alves, afirmó que "infelizmente" el caso se cierra sin que se conozca lo que pasó la noche de la desaparición de la niña, en tanto que los representantes legales de Murat se felicitaron porque haya terminado la "pesadilla" de su cliente.

La pareja de médicos británicos, fervientes católicos, organizaron una campaña internacional sin precedentes en su género para buscar a Madeleine pero abandonaron precipitadamente Portugal en septiembre pasado, después de que fueron sometidos a intensos interrogatorios y declarados sospechosos.

En la resolución que decidió el archivo del caso, y a falta de que se haga público el sumario cuando transcurran diversos plazos y formalidades, los fiscales no se pronunciaron sobre algunos de los detalles que las autoridades policiales y la prensa lusa ya revelaron.

El más importante, que arrojó las sospechosas más fuertes sobre la implicación de los McCann en una hipotética muerte accidental de su hija, fueron los vestigios de sangre y de presencia de un cadáver en su domicilio, ropa y efectos personales, así como en el maletero del automóvil que alquilaron después de perder a su hija.

La Fiscalía tampoco comentó los análisis de ADN realizados en el Reino Unido a esos restos, que según la Policía Judicial no arrojaron resultados totalmente concluyentes, aunque tenían muchas posibilidades de pertenecer a la niña.

Faltan además por aclarar los testimonios, contradictorios según diversas fuentes, de los padres de Madeleine y los amigos que les acompañaban cuando cenaban en un restaurante la noche del 3 de mayo de 2007, en la que desapareció la niña, 9 días antes de su cuarto cumpleaños, mientras dormía junto a dos hermanos menores.

Con su decisión, la Fiscalía portuguesa también descartó actuar contra los McCann por dejar solos a sus tres hijos mientras salían a cenar.

Pero el principal defensor de la culpabilidad de Kate y Gerry McCann, el ex detective jefe del caso Madeleine Gonçalo Amaral, que fue ridiculizado por la prensa británica y tuvo que jubilarse con 48 años, aún no ha dicho su última palabra sobre la desaparición de la niña.

Según dijeron a EFE sus representantes, Amaral presentará el próximo jueves su esperado libro sobre el caso que le costó la carrera en la Policía Judicial, pese a que el secreto del sumario aún no ha sido levantado formalmente.

El ex detective fue cesado tras criticar públicamente el apoyo de la policía británica a los McCann y se ha mostrado convencido de que sí había indicios relevantes para abrir una causa judicial.

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