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La ‘kale borroka’ rebrota desde el inicio de agosto en el País Vasco

En estos días los radicales han incendiado 45 contenedores y una oficina de Correos.

el 17 ago 2010 / 19:39 h.

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Los radicales quemaron la pasada madrugada 12 contenedores en Azkoitia (Guipúzcoa).

La quema de 12 contenedores en Azkoitia (Guipúzcoa) es el último acto de los radicales abertzales. Desde el pasado 7 de agosto la violencia callejera ha sufrido un rebrote en Euskadi.

Los vecinos del municipio de Azkoitia se despertaron ayer con olor a quemado en sus calles y no, precisamente, por los petardos de las fiestas locales. Hasta 12 contenedores fueron quemados de madrugada por los radicales en distintos puntos de la localidad guipuzcoana en un acto de kale borroka, según informó el Departamento vasco de Interior, que exigió a "la izquierda abertzale que condene" estos ataques.

La Consejería de Interior precisó que la Policía vasca entiende este hecho como un "episodio de kale borroka o violencia callejera que, sumado a otros actos violentos registrados en los últimos días, confirma el empeño de grupos de radicales abertzales de enturbiar la convivencia ciudadana y alterar el normal desarrollo de las fiestas de las localidades vascas". De hecho, la localidad guipuzcoana de Azkoitia, donde tuvo lugar el ataque celebra estos días sus fiestas locales.

El ataque se produjo sobre las tres de la madrugada, cuando la Policía Municipal de Azkoitia comunicó de que había dos contenedores ardiendo en la calle Bizkargi. Posteriormente, otros 7 contenedores en llamas fueron detectados en la calle Balda y tres más en la calle Trino de Uria, lugares hasta los que se acercaron los bomberos para sofocar el fue- go, que provocó daños de impor-tancia en un turismo estacionado y en varias señales de tráfico. Las llamas afectaron a la Casa Irizar, un palacio "bastante importante", cuya fachada quedó en parte ennegrecida por el fuego.

Investigación abierta. La Policía vasca, que ha abierto las investigaciones para identificar a los autores del ataque, "redoblará su esfuerzo de vigilancia durante las próximas semanas para atajar estos ataques y detener a sus autores". Y es que el ataque de Azkoitia se produce después de que el día 7 se quemaron varios contenedores en Ondárroa, actos que continuaron el día 10 en Zarautz (Guipúzcoa) con la quema de 33 de contenedores de residuos -con un coste de 37.823 euros-, durante las fiestas del barrio de Azken Portu. Sólo tres días después, el 13 de agosto, un grupo de desconocidos atacó con una botella con líquido inflamable en una oficina de Correos en Zalla, en Vizcaya. El último incidente sucedió el lunes en Guipúzcoa, concretamente en Andoain, cuando resultaron calcinados dos camiones, de los utilizados habitualmente en obras de construcción, en un incendio provocado, que la Ertzaintza investiga si pudiera estar vinculado con la violencia callejera política.

Ante esta situación, la Confederación Española de Policía afirmó que los últimos altercados de violencia callejera en Euskadi son "un repunte importante de la kale borroka" y que no son hechos aislados, sino que están dentro de una campaña "perfectamente organizada". Por su parte, la Asociación Unificada de la Guardia Civil señaló que "hay que tener cuidado con estos actos vandálicos porque la kale borroka sigue siendo la cantera de ETA". Mientras, el Sindicato Unificado de Policía subrayó que son "brotes incipientes".

En cambio, lo que se mantiene igual es la respuesta de los radicales. Los ediles de la extinta ANV y el de la plataforma independiente del Consistorio de Azkoitia rechazaron ayer suscribir el texto de condena del Ayuntamiento guipuzcoano. El Gobierno vasco, a través del consejero Rodolfo Ares, había reclamado a la izquierda abertzale que condenase el rebrote de kale borroka para demostrar así su apuesta por la política.

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