Cofradías

La lanza vino desde la calle Orfila

Los Panaderos se recreó en Campana y le cortó el paso cuando intentaba tirar por Orfila para llegar a su templo con el fin de evitar la lluvia

el 28 mar 2013 / 00:23 h.

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33 La salida de La Lanzada congregó a buen número de personas en San Martín. J. M. Espino (Atese) La salida de La Lanzada / J. M. Espino (Atese) Todo iba bien hasta que la lluvia torció la jornada. A La Lanzada le pilló cerca del Salvador, pero decidió no entrar y enfilar por Cuna hacia su templo lo más rápido posible. Pero se lo impidieron. Los Panaderos, que ya había dicho que se volvía a su templo por el agua, decidió recrearse en Campana como si nada pasara y cortó el paso a la Hermandad de San Martín, que buscaba el recorrido más corto para alcanzar su templo. Tuvieron que esperar los nazarenos de La Lanzada mientras una lluvia, esta vez de de críticas, caía sobre Los Panaderos. Momentos de tensión se vivieron en la confluencia de Laraña y Orfila por este corte del paso provocado por la cofradía que cierra el Miércoles Santo. Una vez que Los Panaderos pasó, la Hermandad tiró por Campana haciendo un rodeo por Martín Villa –lo que obligó a desalojar las sillas con celeridad– y Santa María de Gracia aprovechando el hueco hecho por la otra Hermandad. Un itinerario más largo pero que le garantizaba llegar al templo cuanto antes sin padecer más las inclemencias del tiempo y de su Hermandad vecina. La polémica está servida. Incluso pitos llegaron a oírse contra Los Panaderos en Campana y en las redes sociales todo eran críticas. Porque La Lanzada se mojó esperando. Fue justo en el momento en que llovía con fuerza cuando se vio más perjudicada. Pero eso solo fue el final. El principio fueron los sones del Carmen Doloroso resonaban en la Alameda cuando La Lanzada informó de su intención de salir. El tiempo no acompañaba y, si bien el sol hacía su aparición de vez en cuando, el plomo se imponía en el cielo sevillano. El Buen Fin acababa de renunciar a hacer su estación de penitencia pero en San Martín se veía la tarde con optimismo. A las 17.45 horas debería haber puesto su Cruz de Guía en la calle, aunque no fue hasta una hora después cuando se abrieron las puertas del templo tras la decisión del consejo de gobierno. Unos minutos antes se anunciaba en el interior que La Lanzada iría a la Catedral, lo que unió en un clamor tanto a los hermanos que estaban dentro como a los que esperaban en la puerta. Eso sí, algún que otro disgusto se llevaron los que estaban apostados en los alrededores de San Martín, ya que, con el fin de evitar la lluvia, la Hermandad decidió cambiar el recorrido de ida para no hacer esperar a las cofradías que venían detrás. Así, los que se encontraban en las calles Saavedras y Alberto Lista vieron cómo La Lanzada tiraba por el otro lado de la plaza, por la calle Cervantes, para enfilar la Campana con mayor premura. De hecho, los primeros tramos de nazarenos salieron con rapidez, aunque los dos pasos de los titulares de la Hermandad se recrearon en la salida.

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