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'La Ley de Muerte Digna nos dará mucha seguridad jurídica'

El jefe de UCI del Hospital de Valme de Sevilla valora positivamente la recién aprobada por la Junta Ley de Muerte Digna porque concreta "un tema que tenía mucha indefinición". León apuesta también por diferenciar varios niveles de cuidados críticos así como por el fomento a la investigación de los especialistas en Medicina Intensiva.

el 16 sep 2009 / 04:33 h.

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-La Junta aprobó el 9 de junio la llamada Ley de Muerte Digna. La norma regula por primera vez en España la actuación médica en esta delicada esfera de la atención sanitaria. ¿Cómo ha sido acogida por los profesionales de urgencias y cuidados críticos?

-Es una ley interesante para los médicos y el resto de profesionales sanitarios. Dará coherencia a la toma de ciertas decisiones, que quedarán avaladas y respaldadas debido a la seguridad jurídica que supondrá la norma [que aún debe aprobarse por el Parlamento andaluz]. El tema que se regula es muy complejo, con matices sociales, religiosos, éticos... y todo eso hace que tenga muchas dificultades de definición, si bien hasta ahora veníamos actuando en un marco de trabajo estabilizado por la práctica clínica y la toma de decisiones médicas de consenso.

-Salud va a hacer obras este verano en los hospitales sevillanos, entre ellas una nueva UCI en el Valme. ¿Serán necesarias más en ése u otro centro sanitario de la ciudad?

-En realidad cualquier nueva dotación es positiva, sin embargo, no hay que mirar tanto el número de unidades como el número de camas de UCI. En Sevilla existen en estos momentos unas 220 entre públicas y privadas, sin contar las de pediatría o grandes quemados. Son suficientes. En el futuro habrá que incrementar en función del aumento poblacional, es cierto, pero el reto va a ser crear más camas para hacer una gradación de la atención crítica.

-¿Varios niveles de críticos?

-Exacto. Ahora todos los enfermos que se consideran críticos están en la UCI, pero la escala es muy variada y va a ser mucho mayor con las nuevas técnicas que se irán implementando y los futuros tratamientos. Esto obligará a aumentar el número de camas y a separar por niveles esta atención: observación de críticos, semicríticos... por ahí habrá que ir.

-¿En qué situación están las Urgencias en Sevilla?

-Es importante tener una visión desde fuera y comparar con la situación de otras comunidades. El modelo andaluz es muy interesante: garantiza la atención de urgencias y crítica a cualquier andaluz en su domicilio o en el ámbito hospitalario a unidades de referencia mediante un traslado urgente, viva donde viva el paciente. Es un sistema muy bien articulado y estamos en una situación muy buena.

-Andalucía es la segunda región de mayor extensión del país, su geografía es muy variada y con núcleos de población bastante dispersos. ¿Funcionan bien el sistema de ambulancias y las urgencias móviles?

-Este modelo tiene en Andalucía un soporte institucional impresionante y una financiación muy fuertes. Es un sistema que comenzó a desarrollarse hace muchos años y tiene ahora una cobertura realmente muy amplia. Y no sólo por ambulancias, también por helicópteros de urgencias que hacen que toda la comunidad autónoma esté cubierta y los desplazamientos se puedan realizar en muy poco tiempo.

-Uno de los temas estrella de los análisis sanitarios actuales es la carencia de profesionales previstas a corto plazo. ¿A qué futuro se enfrentará la especialidad de Urgencias y Medicina Intensiva?

-Nuestra especialidad no se encuentra entre las más afectadas por el déficit previsto. En toda España hay actualmente 167 residentes de primer año formándose en los hospitales y entre 800 y 900 entre el primer y el quinto año de MIR. Son datos bastante buenos y que garantizan la atención médica de esta especialidad los próximos años.

-Ha pedido más apoyo a la investigación que realizan los médicos de urgencias.

-España es el quinto país del mundo en impacto de sus publicaciones, pero es necesario más. Nuestra especialidad es muy inquieta y debe recibir más apoyo a su investigación, porque ésta es la base de la práctica clínica.

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