Deportes

La Liga, receta para los males del Sevilla

El equipo de Álvarez está obligado a empezar la Liga con buen pie tras el batacazo en la Liga de Campeones. Debuta ante el recién ascendido Levante en Valencia.

el 27 ago 2010 / 20:46 h.

Las debacles deportivas, en el momento, siempre son debacles, aunque con el tiempo la perspectiva varía de forma notable y las relativiza o las dramatiza. No cabe duda de que la eliminación de la previa de la Liga de Campeones ante el Sporting de Braga ha sido una debacle deportiva para el Sevilla, como en su día las fueron, por ejemplo, la eliminación en la Copa del Rey de 2006 ante el Cádiz o la de este 2010 ante el CSKA de Moscú en la Liga de Campeones. La solución para tal tesitura es hacer de esa debacle algo puntual. El problema, que se prolongue en el tiempo ocasionando una crisis de renombre.

Porque claro está, aquella debacle del Sevilla de Juande Ramos pocos meses más tarde fue valorada como “positiva” por el mismo club y por el manchego, que consideraba que había sido fundamental para la consecución posterior de la UEFA 2006. Sin embargo, la eliminación ante el CSKA del pasado curso fue el desencadenante de un malestar general, continuado y aderezado por los malos resultados que acabaron desemocando en la destitución de Manolo Jiménez.Son dos buenos ejemplos los que tiene ante sí Antonio Álvarez. Su equipo comienza esta noche la Liga, y en su mano está que la afición comience a olvidar el duro palo propinado por el Braga –también el del Barcelona– o que lo retenga en su mente, fomentando el enfado y la ira, durante las próximas semanas. Al final, no lo duden, el tiempo todo lo cura, pero hay que aliarse con él y darle argumentos.

Todo eso pasa, evidentemente, por comenzar el campeonato doméstico con una victoria. Porque si a priori este debut ante un recién ascendido como el Levante, aunque sea a domicilio, ya conlleva la obligación de la suma de los tres primeros puntos, mucho más si cabe cuando el personal está enfadado e irascible.

A favor tiene el Sevilla que el Levante no es el Barcelona, aunque vista casi igual, ni tampoco el Sporting de Braga, aunque parta con el papel de víctima. Es un conjunto recién ascendido a Primera, que cuenta en sus nuevas filas con algunos jugadores experimentados como Javi Venta y Valdo, y con otros clásicos de la Liga española, como Ballesteros o Del Horno, pero que en ningún caso debería privar al equipo hispalense de los primeros tres puntos, por muy traicionera que sean las primeras jornadas, que suelen serlo, por otra parte.

Por ayudar a Antonio Álvarez en su propósito de pasar página, debe esforzarse su equipo por ser más fiable en defensa. No será posible pasar de la noche al día del coladero de los dos últimos días a la Italia del catenaccio, pero no vendría mal a los sevillistas encontrar un término medio. En eso debe mejorar Álvarez, que ya admite que en algo se ha equivocado. Probablemente, la llegada de nuevos defensores, caso de Alexis, colabore en ese próposito. Todo lo que sea elevar el nivel que ofrece en estos momentos Fazio será mejorar, y todo lo que sea garantizarse un repuesto de Escudé para cuando el francés falte, será mejorar el nivel de la plantilla. Ese, a día de hoy, es el principal problema sevillista, la defensa, porque en ataque, de una forma u otra, el rendimiento está garantizado. Habrá algún día malo, pero goles van a llegar con la artillería pesada con la que cuenta Álvarez. Y es más, pese a las debacles veraniegas, la llegada de Cigarini parece elevar en nivel de la medular, y no contar con Romaric, también, dicho sea de paso.

Mimbres hay para afrontar la Liga con garantías. Pero para ensartarlos hace falta tiempo, y el tiempo lo dan los resultados, y por ahora, de buenos resultados, nada de nada.

  • 1