Cultura

“La literatura siempre es una ambición legítima para un periodista”

El periodista Antonio López Hidalgo publica la novela ‘El peligro y su memoria’

el 13 oct 2013 / 21:44 h.

Que un periodista publique una novela ya no es, valga el juego de palabras, noticia. Sin embargo, Antonio López Hidalgo, veterano del oficio y a la sazón profesor de la Facultad de Comunicación, no pasa desapercibido con su última obra de ficción, El peligro y su memoria (Comunicación Social Ed.), donde ensaya una radiografía del periodismo a partir de la misteriosa desaparición de un personaje femenino, Carla. antonio-lopez“La novela trata sobre la última generación de periodistas que vivió ese periodismo tradicional que ahora agoniza, sobre el miedo a no poder llenar las páginas diarias porque los gabinetes de comunicación no abundaban, sobre la necesidad de que el periodista tirase de su propia agenda, de que indagara en la realidad más inmediata...”, comenta el autor, y añade a renglón seguido: “La literatura siempre es una legítima ambición. Hoy también, aunque la precariedad haya llenado las páginas de los diarios”. Sobre el llamativo título de la obra, López Hidalgo también urde una explicación minuciosa: “Como decía Aristóteles, el peligro es la sensación próxima de que algo va a ocurrir, de que la catástrofe o el daño están próximos y de cómo en el futuro debemos aprender a convivir con ese dolor”, afirma. “Me gustan los títulos que sugieren más que aquellos que informan, y también aquellos títulos que se sitúan entre el ensayo y el relato, que crean cierto misterio u oscuridad en su enunciación. A esta novela pienso que le venía bien un título así, porque el suspense o la tensión se mantienen hasta el final”. Sin embargo, el periodista se resiste a encasillarla como thriller, aunque obligue a Guzmán, periodista de provincias, a indagar más allá de las apariencias y a vivir situaciones cargadas de tensión. “No sé si tiene algo de eso. Es posible, pero no la escribí con esa intención. Tampoco la definiría como una novela propiamente periodística, aunque en ella haya periodismo y literatura. Y, sobre todo, aunque sus protagonistas sean periodistas. Me preocupó sobre todo el lenguaje donde, obviamente, el oficio se nota. Pero también, y más quizás, su estructura”, agrega. Sea como fuere, López Hidalgo se muestra satisfecho con el resultado, que se resume en una trama sólida. “Yo creo que está bien cerrada y el lector no adivina el final hasta que no lee la última línea. Asimismo, es breve, porque su lenguaje es contenido. Si hubiese sido más extensa, hubiese tenido que adelgazar el lenguaje, y no estaba por la labor”, apunta. Breves eran también las dos novelas anteriores de Antonio López Hidalgo, La vida inventada de Máximo Español y Escrito en Brasil, dos narraciones que guardan con El peligro y su memoria ciertas distancias. “Son diferentes. La vida inventada de Máximo Español cuenta la vida de un periodista de principios del siglo XX. Está construida con la arquitectura del reportaje. Escrito en Brasil es un texto más intimista. Tiene algo de crónica, algo memorial, algo de confesión y otro tanto de ficción. Realidad y fabulación. Periodismo y literatura”. Y concluye: “En El peligro y su memoria también hay algo de todo esto, pero donde la imaginación le puede a la realidad. Que, después de todo, no es sino otra manera de describir la vida”, apostilla el escritor.

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