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La llegada de 'Gustav' fuerza el desalojo masivo de Nueva Orleans

Gustav ya es, al menos según las autoridades de EEUU, la tormenta del siglo. El huracán, que ya se ha cobrado decenas de vidas en Haití, ha cobrado fuerza tras su paso por Cuba. Tanto es así que ayer Nueva Orleans, que ya sufrió el Katrina en 2005, quedó desierta.

el 15 sep 2009 / 11:00 h.

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Gustav ya es, al menos según las autoridades de EEUU, la tormenta del siglo. El huracán, que ya se ha cobrado decenas de vidas en Haití, ha cobrado fuerza tras su paso por Cuba. Tanto es así que ayer Nueva Orleans, que ya sufrió el Katrina en 2005, quedó desierta.

Gustav se movía ayer rápidamente en el Golfo de México como un ciclón de categoría 3 que aumentará a 4 en dirección a Luisiana, donde impactará hoy. El Centro Nacional de Huracanes de EEUU (CNH), con sede en Miami, explicó ayer en su boletín de las 12.00 GMT que Gustav es un huracán "extremadamente peligroso".

Conforme abandonó Cuba la noche del sábado, fue progresivamente reduciendo la velocidad de sus vientos de un máximo de 240 hasta los 195 kilómetros por hora, pero hay previsiones de que se fortalezca. Los habitantes de Nueva Orleans y los municipios limítrofes casi completaron ayer, antes del mediodía, la orden de evacuación obligatoria que afectaba directamente a más de medio millón de personas.

El alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, que ya sufrió en el mismo cargo el desastre de Katrina hace tres años, calificó a Gustav como "la tormenta del siglo" y advirtió de que la gente debe ser consciente de su enorme peligro. La vigilancia del impacto del huracán afectó a una amplia zona de la costa, desde el este de High Island, en Texas, hasta la frontera entre Alabama y Florida, incluyendo la ciudad de Nueva Orleans y Lake Pontchartrain, en Luisiana.

destructivo. Los meteorólogos consideran que Gustav se irá fortaleciendo hasta llegar hoy como un huracán de categoría 4 ó 5 llegará a la costa de Luisiana con un enorme poder destructivo. El ciclón ha causado hasta ahora al menos 86 muertes en Haití, la República Dominicana y Jamaica, pero sin que se hayan registrado víctimas mortales a su paso por la parte occidental de Cuba.

El ojo del huracán se hallaba a las 12.00 GMT de ayer cerca de la latitud 24,7 grados norte y la longitud 85.5 grados oeste, sobre el sureste del Golfo de México, y a 605 kilómetros de la desembocadura del Misisipi.

Es, según el CNH, un huracán de gran envergadura que se extiende 85 kilómetros desde su centro y los vientos con fuerza de tormenta tropical llegan a 325 kilómetros desde el centro.

Miles de personas, entre ellas cientos de trabajadores hispanos, permanecían ayer en el distrito de Plaquemines y otras áreas del sur de Nueva Orleans que, según las autoridades, son las más amenazadas por las marejadas que levantará el huracán. El plan de evacuación llenó las carreteras y autopistas de miles de vehículos, pero mucha gente no tiene medios para salir.

El alcalde Nagin advirtió de que nadie puede quedarse dentro de la ciudad, sobre todo en las zonas más peligrosas, porque las marejadas pueden alcanzar más de siete metros.

Los diques y terraplenes a lo largo de la desembocadura del río Misisipi tienen una altura de cinco a seis metros de elevación porque se teme que se produzcan inundaciones.

Las autoridades del municipio de Jefferson, que emitieron el sábado una orden de evacuación, advirtieron ayer de que los últimos autobuses para la evacuación de personas sin medios de transporte propio partían ayer. Mas de un millón de personas están alejándose de las costas, arrasadas hace tres años por los huracanes Katrina y Rita.

El presidente George W. Bush se puso en contacto con los gobernadores de los estados de Texas, Luisiana, Misisipi y Alabama para asegurarles que el Gobierno federal proveerá asistencia, tanto para lidiar con la emergencia, como para la atención de damnificados una vez que pase el huracán.

mala termporada. En la actual temporada de huracanes en el Atlántico (del 1 de junio al 30 de noviembre) se han formado ocho tormentas y tres huracanes. Meteorólogos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de EEUU vaticinaron en agosto pasado que esta temporada será muy activa, con la posible formación de 14 a 18 tormentas tropicales, de las que entre siete y 10 puede llegar a ser huracanes.

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