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La llegada del pederasta a Huelva se convierte en una batalla campal

La llegada del principal acusado por la muerte de la pequeña Mari Luz a la Audiencia de Huelva se convirtió casi en una batalla campal. Unas 600 personas recibieron con piedras e incluso tirando vallas y al grito de "asesino" a Santiago del Valle y a su hermana en los juzgados onubenses. (Foto: EFE).

el 15 sep 2009 / 02:21 h.

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La llegada del principal acusado por la muerte de la pequeña Mari Luz a la Audiencia de Huelva se convirtió casi en una batalla campal. Unas 600 personas recibieron con piedras e incluso tirando vallas y al grito de "asesino" a Santiago del Valle y a su hermana en los juzgados onubenses.

La Policía Nacional había colocado en los juzgados unas vallas para retirar a la muchedumbre, que cada vez estaba más encrespada. Se escuchaban gritos de "¡asesino, asesino!" de forma constante. La peor parte de los graves incidentes de ayer se la llevaron los policías y los medios de comunicación que cubrían la noticia.

Tres agentes de la Unidad Policial de Intervención de Sevilla y dos periodistas resultaron heridos en la trifulca.

Además, la Policía Nacional detuvo a dos personas por los altercados, uno de ellos un menor de 15 años. La jornada dejó también importantes destrozos en varios coches de la autoridad.

A pesar de que los acusados accedieron a la Audiencia Nacional en torno a las 17.10 horas, por la noche aún continuaban los altercados en los alrededores de la zona, protagonizados por medio centenar de exaltados, que a última hora se trasladaron hacia la Plaza de España, del Barrio Obrero y del Matadero.

Los agentes tuvieron que cargar e incluso disparar pelotas de goma para disolver a unas 50 personas exaltadas que habían lanzado piedras contra los policías e incluso pretendían montar una barricada quemando contenedores en los alrededores de la Audiencia Provincial de Huelva, hasta donde ayer llegaron Santiago del Valle y su hermana, Rosa, los dos detenidos por la muerte de la pequeña de cinco años, Mari Luz Cortés. Procedían de Cuenca, ciudad desde la que partieron por la mañana.

Los disturbios provocaron que fuera necesaria la intervención de los Bomberos para extinguir el fuego del incendio de un contenedor, con lo que el tramo de acceso desde la Alameda Sundheim a la Avenida Guatemala tuvo que ser cortado al tráfico por la Policía Local.

A pesar de que los detenidos accedieron a las dependencias policiales por la tarde bajo un fuerte dispositivo policial que tenía a unas 600 personas contenidas por unas vallas para evitar una avalancha, unas 200 personas permanecían a las puertas del Palacio de Justicia, de las que unas 50 siguieron protagonizando más tarde continuos enfrentamientos policiales, en uno de los cuales, los efectivos se vieron obligados a utilizar las escopetas de pelotas de goma para tratar de disolver al grupo de exaltados.

Los altercados se sucedieron desde la entrada de los detenidos en los juzgados, en que los manifestantes arrasaron con las vallas y se acercaron a las dependencias increpando a los acusados, a los agentes policiales y lanzando todo tipo de objetos, hasta piedras.

Esta violencia provocó heridas en la boca de una redactora de Onda Cero Huelva, que, con un ataque de nervios, fue asistida en el lugar de los hechos y precisó de tres puntos de sutura; y en el rostro de un cámara de Cuatro, que totalmente ensangrentado fue trasladado a un centro médico cercano en una ambulancia.

batalla campal.

Los ataques de pánico y cámaras rotas fueron otras de las consecuencias que los profesionales de los medios de comunicación pagaron por parte de un grupo de exaltados que, enfadados porque la Policía había obstaculizado el paso a la llegada de los detenidos a la Audiencia Provincial, lanzaron todo tipo de objetos.

Además, rompieron las lunas de algunos de los coches de la Policía Nacional y de la Policía Local que auxiliaban a los siete furgones de la Unidad de Intervención de la Policía Nacional que, con más de 30 agentes, se había desplazado desde Sevilla a la capital onubense.

Una vez en el Palacio Provincial de Justicia, tanto Santiago del Valle como su hermana pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Huelva, que será el encargado de dictaminar su ingreso o no en prisión preventiva. La mujer del presunto asesino de la pequeña quedó el pasado miércoles en libertad con cargos.

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