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La lucha contra los ácaros

Son microarañas que viven en nuestras casas, se alimentan de nuestra piel y, en principio, son inocuas. Sin embargo, cada vez hay más gente hipersensible a estos bichitos que hallan en el otoño su particular paraíso.

el 15 sep 2009 / 16:31 h.

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Son microarañas que viven en nuestras casas, se alimentan de nuestra piel y, en principio, son inocuas. Sin embargo, cada vez hay más gente hipersensible a estos bichitos que hallan en el otoño su particular paraíso. Tener unos sencillos hábitos puede vencer al ataque de los ácaros.

Si la primavera es un auténtico infierno para los alérgicos al polen, el otoño lo es para los alérgicos a los ácaros -arácnidos que se encuentran en las acumulaciones de polvo-. La temperatura en esta época del año y la humedad ambiental de nuestra ciudad se convierte en el medio idóneo para que estos microorganismos proliferen y se acomoden en los hogares. "Tenemos al enemigo en casa", apuntaba ayer la especialista en alergias del hospital de Valme Ana Serrano.

La mayor exposición a estos bichitos -se pasa mucho tiempo en casa- y los cambios en las viviendas -ahora son más pequeñas, tienen más telas en cortinas, edredones, sillones, alfombras, se ventilan menos, se fuma en ellas, se poseen animales domésticos en cuyo cuerpo también viajan parásitos, etc.-, es lo que ha aumentado el número de personas hipersensibles a los ácaros del polvo en los últimos años.

De hecho, hasta un 20% de los sevillanos padece alergias en otoño, y la mayor parte de ellos son provocadas por estas arañas cuyas heces son las culpables de la reacción en los seres humanos. Y no sólo aumentan los alérgicos, sino que éstos "sufren durante más días los síntomas de la alergias que los de la primavera", señalaba la doctora Navarro.

La congestión nasal, estornudos y goteo nasal, ojos y nariz enrojecidos, tos, fatiga e incluso asma -que puede ser fuerte en los niños expuestos a los ácaros desde bebés- perdura más días. Y es que el paso más importante para evitar la reacción alérgica es evitar lo que la causa. "En primavera es más fácil porque no hay flores ni polen en todos sitios, pero en otoño, los ácaros están siempre en casa, con lo que es muy difícil librarse de ellos", apuntaba la especialista.

Por ello, hay que coger otro camino. En este caso, una limpieza adecuada en el hogar "es esencial para suavizar los efectos de las alergias". Entre ellos, airear la casa diariamente, lavar las ropas de cama -que es donde se acumulan más ácaros- a alta temperatura, aspirar el polvo con regularidad, evitar demasiados objetos decorativos en los que se acumule el polvo o no usar directamente la ropa que ha estado mucho tiempo almacenada son los hábitos más seguros para vencer a los ácaros.

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