La madre de la niña atacada en Utrera denunció un año antes a su agresor

La familia asegura que fue acosada desde que dejó al joven, que está en paradero desconocido.

el 29 ago 2011 / 20:49 h.

José Antonio posa con su víctima, de 28 años.

El lamentable suceso que se vivió en la barriada Los Salesianos en la mañana del pasado domingo no fue fruto de un hecho puntual o concreto, sino que ya venía de varios meses atrás. Tanto es así que la madre de la menor que fue golpeada brutalmente por un joven de 28 años al que conoció por la red social Tuenti ya denunció hace un año al supuesto agresor "por acoso".

Así lo afirmó ayer la alcaldesa accidental y concejal del Área de la Mujer del Ayuntamiento de Utrera , María Dolores Pascual (PA), tras mantener un contacto con la familia para interesarse por el estado de la niña de 13 años, que permanece en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del área de traumatología del hospital universitario Virgen del Rocío , de Sevilla, en estado muy grave.

El cambio de actitud mostrado por parte de el joven José Antonio G. R., natural de Málaga, podría haberse estado produciendo desde que la niña y el joven interrumpieron una relación sentimental que mantenían y que duró unos meses. La relación acabó precisamente ante los requerimientos expresos de la familia de la niña de 13 años, que no veían con buenos ojos al joven.

A pesar de ello, José Antonio G.R. persitió en su intento de acercarse a la niña. De hecho, había sido visto por los vecinos del citado barrio utrerano en varias ocasiones, sobre todo en fechas próximas a la del suceso. Algunos de ellos afirmaron que "llevaba tres días esperando por la zona, escondiéndose cuando observaba que alguien se acercaba", y que incluso pudieron comprobar cómo había dormido en alguno de los bancos cercanos.

La noche previa a la violenta agresión, la abuela de la niña incluso llamó por teléfono a la Policía Local para alertar de su presencia, ante el temor de que pudiera ocurrir algo, ya que "mi hija le tenía mucho miedo", afirmó la madre. Por este motivo, los agentes "fueron hasta el lugar y le dijeron al joven que se fuera de la zona, aunque tampoco pudieron detenerlo en ese momento al no estar haciendo nada delictivo", indicó Dolores Pascual.

Esto no fue óbice para que, pasada las diez de la mañana del domingo, cuando la niña salió de su vivienda, el individuo la cogiera, la tirara al suelo y la golpeara con ensañamiento, en reiteradas ocasiones, provocándole heridas graves en el cráneo y la cara. Testigos presenciales de los hechos afirmaron que el violento portaba en ese instante un destornillador pero que, quizás por los nervios, se le cayó al suelo, y encontró entonces la citada piedra, siendo ese elemento el que empleó en su brutal acción. Mientras tanto, la abuela, que salió del piso al escuchar los gritos que daba su nieta, intentó retirar al joven cuando vio lo que estaba ocurrendo, para lo cual lo empujó, fue también golpeada y cayó, sufriendo por ello fracturas en ambas muñecas, por lo que también permanece hospitalizada. Ambas víctimas tuvieron que ser atendidas por el equipo médico que se desplazó hasta el lugar de los hechos.

El domicilio de la abuela, de 75 años de edad, permanecía ayer cerrado a cal y canto, ya que el resto de la familia se encuentra pendiente de la evolución médica de las dos heridas, sobre todo la niña, al ser la que presenta un estado más complicado y grave.

Sobre el paradero del supuesto agresor, la Guardia Civil no ha conseguido todavía dar con él y no ha podido detenerlo. Desde el mismo domingo, la Benemérita lo está buscando, especialmente en Utrera y en Málaga, aunque no descarta ninguna otra localización, ya que este individuo ha podido huir de la ciudad de Utrera hacia cualquier otro punto. No obstante, confían en que será cuestión de tiempo que puedan dar definitivamente con él y lo detengan, ya que lo tienen completamente identificado, tratándose de un varón de elevada altura, pelo largo de color oscuro y vestimenta de tipo gótico, también en tonos negros.

El último mensaje en Tuenti

Justo un día antes de cometer la agresión, José Antonio dejó en su tablón de Tuenti un mensaje que deja entrever sus intenciones. "Esto es el fin, mi ama me ha engañado, no me quiere", empieza su inquietante escrito, donde afirma que "no quiere seguir viviendo". "Cuando esté muerto te seguiré amando para siempre (...) eres lo único que tengo en mi corazón" concluye.  

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