Local

La madre de Marta quiso ver a Miguel en prisión pero él se negó

Mañana se cumplen dos años de la desaparición y muerte de Marta del Castillo. La triste efeméride coincide con el inicio del juicio al menor implicado,  sin que se haya encontrado el cuerpo. La madre de Marta quiso ir a ver a Miguel a la cárcel, pero este se negó.

el 22 ene 2011 / 20:04 h.

TAGS:

El río fue rastreado durante más de un mes, sin hallar ni rasto de Marta.

La madre de Marta del Castillo, Eva Casanueva, siempre dijo que quería preguntarle en persona a Miguel Carcaño dónde está el cuerpo de su hija. Hace unos meses logró reunir las fuerzas necesarias para solicitar una visita en prisión con el asesino confeso de su hija, pero él se negó. Hizo saber a los padres de Marta que no sabía nada más que lo que ya había dicho, y que no quería causar a la familia el dolor que podría producirles el encuentro. Así lo explicó la propia Eva Casanueva a este periódico en una entrevista con motivo del segundo aniversario de la muerte de Marta, que se cumple el lunes.

Para Eva "en las manos de Miguel está esclarecerlo todo", pero el asesino confeso de su hija insiste en su última versión, en la que asegura desconocer dónde está el cuerpo de Marta. "Lo que pasa es que a lo mejor no quiere enfangar más de la cuenta a otras personas, que a lo mejor están imputadas o no lo están", considera la madre de Marta.

La conmemoración mañana de los dos años de la desaparición de la joven coincidirá, exactamente, con el inicio del juicio contra El Cuco, el menor acusado del crimen junto a cuatro adultos. Y una de las figuras más controvertidas de la historia, ya que su amigo Miguel, el asesino confeso, comenzó diciendo que fue quien lo ayudó a ocultar el cuerpo, pero terminó acusándolo de violar y matar a Marta.
El Cuco fue el tercero de la pandilla en ser arrestado. Lo inculpó Miguel en una declaración en la que dijo haber matado a Marta golpeándola con un cenicero cuando ambos estaban solos, y que luego, al no saber qué hacer, llamó a Samuel y al Cuco para que lo ayudaran a deshacerse del cadáver. El Cuco conducía, y muchas veces habían recurrido a él cuando habían necesitado un coche.

En su primera declaración ante la Policía, El Cuco terminó admitiendo que cuando llegó al piso de León XIII, donde tantas veces se juntaba la pandilla, encontró a Miguel con el cuerpo de Marta envuelto en una manta y que por indicación de su hermano, Javier Delgado, la sacaron de allí entre Miguel, su amigo Samuel y él mismo. Se ayudaron de una silla de ruedas y la tiraron al río desde el puente de Camas.

Como los tres principales implicados -Miguel, Samuel y El Cuco- señalaron el mismo punto en el río, la Policía inició allí un dispositivo de búsqueda que congregó a cientos de efectivos, sin éxito alguno.

En una declaración posterior, El Cuco se retractó y dijo que esa noche no pisó la casa de Miguel, que estuvo con unos amigos en San Pablo y luego de botellona tras lo que se fue a su casa a acostarse, sin enterarse hasta por la mañana de la ausencia de Marta, a la que los demás estuvieron buscando durante toda la noche.

Su abogado dijo que la Policía dirigió su declaración y lo presionó para que diera esa versión. Una explicación que tiene dos lagunas: que el Cuco declaró en presencia de su madre, que podría haber evitado esa presión, y que reveló cosas que los demás implicados no habían contado. Es más, aseguró que pudo ofrecer ese relato porque había leído todos los detalles en la prensa, pero en la fecha que él fue detenido (el domingo 15 de febrero) aún no se habían publicado tantos detalles del caso. El menor fue quien señaló que Javier Delgado y su novia, María García, estuvieron en el piso. Y añadió que no lo había contado antes porque Javier lo había amenazado con dañar a su familia.

Pero el papel del Cuco cobraría más importancia luego, cuando Miguel variase su declaración un mes después de que cientos de efectivos buscaran el cuerpo de la joven en el río Guadalquivir. Carcaño contó el 16 de marzo que la noche del 24 de enero él tuvo relaciones consentidas con Marta, pero que fue el menor quien luego la violó porque ella se negó a acostarse con él y finalmente la mató. Algunos vieron en este testimonio un deseo de vengarse de él por haber acusado a su hermano, a quien Miguel admira y cuya participación en el crimen siempre ha negado. Carcaño añadió que entre él y el Cuco tiraron el cuerpo a un contenedor cercano a la calle León XIII, lo que provocó otra infructuosa búsqueda del cadáver en el vertedero de Alcalá de Guadaíra al que se trasladan todos los residuos urbanos de la ciudad.

Al día siguiente, el propio Miguel se retractó de esta nueva declaración para reconocer que ambos violaron a Marta, tras haber estado bebiendo y que él ayudó al Cuco a estrangularla con el cable de una alargadera. Según relató entonces, intentó besar a la joven, pero ésta le rechazó por lo que le golpeó en la boca. Acto seguido, tanto él como el Cuco comenzaron a agredir a la joven, a la que se llevaron a la habitación de Miguel, donde con la ayuda de una navaja para amedrentarla ambos la violaron. El menor cogió entonces la alargadera mientras Miguel sujetaba a la joven, que falleció. Para comprobarlo usaron un tensiómetro.

En septiembre de 2009, Miguel volvió a complicar la historia. Ahora aseguraba que no sabía dónde estaba el cadáver, porque fueron Samuel y el menor quienes lo ocultaron, empleando el vehículo de un tío de Samuel. En su última vuelta de tuerca argumental, Miguel también liberó al Cuco de la acusación de haber violado a Marta, afirmando que se lo inventó para garantizarse que lo juzgaría un tribunal profesional y no un jurado popular. Carcaño volvía así a la primera versión del cenicero, con el que supuestamente golpeó a Marta, aunque esta vez decía desconocer el paradero del cuerpo porque él se quedó limpiando el piso.

Sin embargo, en el juicio que comienza mañana, fiscal y acusación responsabilizarán al Cuco de doble violación y asesinato, basándose en el testimonio de Miguel, en las pruebas de ADN y en la navaja encontrada. Nadie sabe qué declarará el supuesto asesino, que está citado como testigo en el juicio en el que su amigo se enfrenta a seis años de internamiento y otros tres de libertad vigilada.

  • 1