Economía

La (mala) herencia económica

El Ejecutivo prevé que el PIB nacional crezca el 0,8% durante este año, cinco décimas menos de lo que había pronosticado.

el 16 nov 2011 / 08:44 h.

La tarea del Gobierno que surja después de las elecciones del próximo domingo no va a ser nada fácil. Los números avalaron ayer la dificultad a la que se enfrenta la economía española para decir un adiós definitivo a la crisis, algo que cada vez se antoja más misión imposible. Así, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, aseguró que el Ejecutivo espera un crecimiento medio del PIB "próximo" al 0,8% después de un cuarto trimestre que cerrará con una tasa interanual también similar a esta cifra.

De esta forma, el secretario de Estado ofreció por primera vez una aproximación de dónde puede cerrar el PIB en 2011, ya que el Ministerio de Economía seguía manteniendo como oficial el pronóstico del 1,3% a pesar de que diversos miembros del Ejecutivo habían reconocido que no se cumpliría esta estimación.

La nueva cifra del Departamento dirigido por Elena Salgado se aproxima a la presentada esta misma semana por la Comisión Europea, que aventuró que España crecería un 0,7% este año y el que viene, aunque registraría un crecimiento intertrimestral negativo en la última parte de 2011.

Por otro lado, Campa sostuvo que el Ejecutivo reducirá el déficit público al 6% en 2011, puesto que se trata de un objetivo "prioritario e incondicional". "La Administración central cumplirá sin ninguna duda", dijo Campa, quien recordó que el resto de administraciones tienen que asumir sus responsabilidades.

Según Campa, los datos de la Contabilidad Nacional del tercer trimestre muestran que la economía sigue creciendo, pero a un ritmo "muy débil" que impide que se consolide la recuperación de la actividad y, sobre todo, la del empleo, aunque el proceso de ajuste de la economía "va en la dirección adecuada".

En este sentido, explicó que la construcción cada vez registra una aportación menos negativa al crecimiento, por lo que ya ha realizado gran parte del ajuste, mientras que se produce una mejora sustancial de otros sectores, como el exportador.

"Nuestra economía sigue el ajuste de los componentes de la demanda agregada de la forma en la que se debía realizar", afirmó, tras recordar que las exportaciones están creciendo a un nivel elevado "por encima" del crecimiento del comercio mundial.

En este sentido, el número dos de Economía destacó la influencia de la evolución de los costes laborales unitarios gracias al ritmo marcado por sus dos componentes: la remuneración por asalariado y la productividad.

En cuanto al mercado laboral, Campa dijo que los datos reflejan que el número de horas de trabajo ha crecido ligeramente, aunque las empresas no han contratado nueva mano de obra, sino que han usado con "más intensidad" las horas extra y el contrato a tiempo parcial. "Nuestra legislación aún no es correcta", admitió el secretario de Estado, tras asegurar que el crecimiento del empleo debe seguir siendo un "objetivo prioritario".

Contabilidad nacional. El frenazo del consumo llevó a la economía española a registrar una tasa de variación intertrimestral nula durante el tercer trimestre del año, frente al avance del 0,2% del trimestre anterior.

No obstante, el PIB creció un 0,8% en tasa interanual, igual que en el trimestre precedente, según los datos de Contabilidad Nacional publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El estancamiento del PIB en el tercer trimestre se produce después de seis trimestres consecutivos de crecimiento, mientras que en tasa interanual el PIB acumula ya cinco trimestres en positivo. En el tercer trimestre de 2010, el PIB español avanzó un 0,1% en tasa intertrimestral y un 0,4% tasa interanual, según los cálculos del INE con la nueva base de 2008.

El crecimiento nulo fue consecuencia de la caída experimentada por el consumo familiar y de las instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares frente al repunte que experimentaron en el trimestre anterior.

Por su parte, las administraciones públicas también recortaron sus gastos aunque algo menos que en el segundo trimestre (-1,1% frente a -1,3%). La inversión, por su lado, también se contrajo en el tercer trimestre, con una reducción del 0,6%, la mitad de lo que retrocedió en el segundo trimestre (-1,2%). La contribución de la demanda exterior al PIB se redujo cinco décimas en el tercer trimestre, al pasar de 2,5 puntos a 2 puntos.

Por su parte, el empleo se redujo en casi 327.000 puestos de trabajo en un año. El sector que más perdió fue el de la construcción, con 222.000.

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