Local

La marca del verano

Estoy convencido de que cada cual intenta hacerlo lo mejor posible pero, visto desde fuera, parece como si un puñado de organismos entrara en competición y luchara por ver quién da más para vencer en una pugna. Me refiero a las actividades culturales del verano en...

el 16 sep 2009 / 04:58 h.

Estoy convencido de que cada cual intenta hacerlo lo mejor posible pero, visto desde fuera, parece como si un puñado de organismos entrara en competición y luchara por ver quién da más para vencer en una pugna. Me refiero a las actividades culturales del verano en el Alcázar, la Buhaira, el Centro de Arte Contemporáneo, Itálica, Patio de la Diputación y algunos más. Cada una de ellas ofrece buenos programas, algunos, como el de la Música en los Jardines del Alcázar o el de Santa María de las Cuevas, de gran altura pero todos adolecen del mismo defecto que los jeques de la película Lawrence de Arabia.

Cuando Lawrence (Peter O'Toole) le dice al beduino Auda Abu Tayi (Anthony Quinn) que los árabes deben luchar contra los turcos, éste contesta: yo soy un howeitat y conozco a otras tribus pero los árabes ¿quiénes son? Pues lo mismo sucede aquí. Si alguien se tomara la molestia de sumar los eventos particulares le saldría un total sorprendente, una programación cultural veraniega que, a lo mejor, no dista tanto de la de festivales como el de Edimburgo que, naturalmente, se engloban bajo esa denominación. Festival de Edimburgo es la marca que hace de imán para llevar hasta allí a las multitudes.

Por qué no existe una programación conjunta (que en poco o nada incidiría en la que hubiera enjaretado cada cual) y una promoción única del verano de Sevilla es uno de los muchos misterios de esta ciudad pero, además, ahora mismo, cuando los números del turismo corren cuesta abajo por la pendiente de la crisis, es una insensatez. Las marcas son ahora las grandes palancas que mueven el mundo: desde la Copa Federaciones a Etnosur, desde la Peace Cup (otro evento para dentro de un mes) al concierto de Springteen todo tiene un nombre. El de este revoltijo podría ser El ejército de Pancho Villa.

Antonio Zoido es escritor e historiador

  • 1