Cultura

La memoria de los paisajes

el 09 abr 2010 / 18:45 h.

No hay paisaje que no esté ligado emocionalmente a un recuerdo. No hay entorno sin historia, ni bosques sin pisadas... Sobre este presupuesto –“los restos que nos definen, los indicios que marcan el paisaje”, según asegura el comisario, Sema D’Acosta– se articula la exposición Huellas, restos, memoria, que se inauguró el miércoles en la galería Isabel Ignacio y en la que participan media docena de artistas españoles dedicados a la fotografía y la videocreación.

La temática paisajística o, como apunta D’Acosta, “los lugares con memoria”, copan casi al completo el discurso de  la fotografía desde mediados de los años 90 hasta nuestros días, con ese empeño por evidenciar cómo el hombre transforma su entorno, por lo que la exposición de Isabel Ignacio es un modo de “tomarle el pulso a la realidad del arte contemporáneo con artistas emergentes pero con la suficiente trayectoria como para que puedan hacer carrera en la galería”, asegura el comisario.

Así pues, la nómina de creadores la forman Sergio Belinchón, Juan Carlos Martínez, José Guerrero, Daniel Cuberta, Cristina Martín Lara –todos nacidos en la década de los 70– y el veterano pintor geométrico Gerardo Delgado (Olivares, Sevilla, 1942), que sorprende con una serie de cuatro fotografías sobre mobiliario urbano. “En esta muestra, la emergencia es un concepto ambiguo, que no va relacionado con la juventud. La fotografía en Delgado tiene un punto muy novedoso, y por eso encaja perfectamente como artista emergente”, justifica el comisario, para quien este proyecto “se relaciona con los rescoldos nostálgicos del pasado, con el olvido inexorable que somos”, explica evocando a Borges.

Así pues, Huellas, restos, memoria muestra cuatro series fotográficas y dos de vídeo que tienen en común ser un trabajo “de lectura muy lenta, reflexiva; que casi no habla al primer golpe de vista, sino al segundo y, en algunos casos, al tercero”. Y es que, frente al concepto de fotografía caliente de Peter Wollen, “más asociado al fotoperiodismo”, D’Acosta ha seleccionado para esta muestra una obra “fría: más abierta y mucho más sugerente”.

La serie Mobiliario urbano de Gerardo Delgado es una de las gratas sorpresas que guarda la exposición Huellas, restos, memoria. Pintor abstracto clásico, asociado concretamente a la abstracción geométrica, del que aún se recuerdan sus experiencias del Centro de Cálculo de la Universidad Complutense.

Pues bien, después de su dilatada trayectoria pictórica, el espíritu inquieto de Delgado le ha llevado a adentrarse en el terreno de la fotografía y fija la mirada en algunos tubos manufacturados que sobresalen de forma chocante en la base de un tronco. Según el comisario de la exposición, esta obra –que pudo verse en la galería Antonio Machón de Madrid el pasado año– “evidencia las paradojas de las grandes urbes de hoy, que entrecruzan vestigios aislados de la naturaleza con imposiciones necesarias para el desarrollo  de las ciudades”.

El sevillano Daniel Cuberta es el único de los artistas seleccionados de su generación que se encontraba esta semana en Sevilla. El resto, repartido entre Sidney y Berlín, forma parte de los jóvenes artistas audiovisuales con más proyección nacional e internacional. Valga como ejemplo el caso de Juan Carlos Martínez y José Guerrero, que volverán a coincidir en mayo en una exposición en Cajasol sobre Los procesos del paisaje.

Es más, Guerrero hace doblete estos días con la inauguración ayer de su exposición Portfolios en la galería Full Art. En el caso de Cristina Martín Lara, la artista se prepara para mostrar su obra próximamente dentro de la ambiciosa programación del CAC Málaga. Pero volviendo a Cuberta, en su primera exposición en Sevilla muestra unas pequeños vídeos “que destapan la poesía que subyace en cualquier acto diario, por fútil que parezca”, argumenta D’Acosta.

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