Deportes

La memoria de quienes han ganado en el Camp Nou

Ramón Vázquez, Pablo Alfaro y Juan Martagón recuerdan sus triunfos en el Camp Nou. El Sevilla ha ganado en Can Barça en 6 ocasiones. La última fue en 2002. 

el 20 oct 2011 / 21:03 h.

Los jugadores del Sevilla celebran uno de los tres goles que marcaron en el triunfo de 2002.

Ante un Barça ciclópeo, el Sevilla de Marcelino tratará de lograr un triunfo que cultive la ambición en un plantel apto para pugnar por el objetivo de la Champions. Los discípulos del asturiano visitan el Camp Nou, territorio vetado para el plantel de Nervión, que desde 1935, el ejercicio de su primera visita a Les Corts, solo ha conseguido seis victorias.  

El Correo pulsó ayer las sensaciones de los protagonistas de los últimos éxitos en blanquirrojo en territorio culé. A excepción de las hazañas de 1935 y 1940, alguno de los héroes de las noches de 1987, 1989, 1994 y 2002 narraron su experiencia a este periódico.

El Sevilla no logra el triunfo en el Camp Nou desde 2002. El once de Nervión rendía visita al cuadro catalán en zona de descenso. Era el 15 de diciembre de 2002 y los de Joaquín Caparrós, actual técnico del Mallorca, golearon a un rival deprimido -era decimotercero- (0-3) gracias a los goles de Casquero y de Toedtli, bigoleador. Pablo Alfaro fue titular aquel día y se encargó de secar a Saviola. "El primer sentimiento que me invade ahora es la nostalgia", dice.

Y es que, 9 años después, el 0-3 continúa grabado en su memoria. "Se recordará siempre aquel día", expresa. Sobre la receta para ganar en el Camp Nou, Alfaro es tajante. "El que la tenga, que la patente, porque se va a forrar", bromea. De aquel día rememora "la charla de antes y los abrazos que nos dimos cuando acabó el partido".

Y del sábado aventura que "si queremos tener opciones, tendremos que estar concentrados", aunque no se atreve a pronosticar un resultado. "Ahí me pillas, no soy vidente", dice en tono jocoso.

Otro de los jugadores con antecedentes sevillistas que saboreó la victoria en el Camp Nou fue el actual delegado del primer plantel, Juan Martagón. Martagón fue uno de los protagonistas del polémico 3-4 que el conjunto entonces dirigido por Vicente Cantatore infringió a un Barça que, a las órdenes de Cruyff, defendía su segunda plaza un 30 de diciembre del lejano 1989.

Aquel día, el árbitro del encuentro, Brito Arceo, señaló como penalti un derribo sobre el austríaco Anton Polster fuera del área. "Fue penalti claro", bromea Martagón. "No, ya en serio, cuando lo vi por la televisión me sorprendió lo que pitó", recuerda. El Sevilla caminaba por la zona media y el triunfo reforzó a Cantatore. De su próxima visita a feudo culé, Martagón asegura que "la viviré con igual o más ilusión".

"La del sábado la haré vestido de largo, pero también me siento partícipe", dice antes de pronosticar un "0-0 ó un 0-2". "Ante un rival de primer nivel y que funciona a un ritmo altísimo, todo resultado que nos permita puntuar va a ser muy bueno", asegura mientras recuerda el famoso 3-4 de Conte.

"Íbamos perdiendo 3-1, no teníamos el balón y estábamos un poco tocados, pero el 3-2 -obra de Polster- nos metió en el partido. Lo del final fue ya espectacular", relata con orgullo.

Y el triunfo más lejano para el aficionado -de los de 1940 y 1934 apenas hay testimonios a los que acudir- es el de 1987. 24 años después, Ramón Vázquez, titular en el 1-2 que los de Azcargorta firmaron ante el Barcelona de Terry Venables, recuerda aquella tarde de domingo. "Me acuerdo perfectamente de la jugada del 1-2. Moisés se escapó por la banda, dio un par de regates y vio atrás a Cholo, que la mandó a la red", resume con total nitidez.

"Aquel triunfo fue muy especial. Había mucha gente de la cantera y tuvo muchísimo mérito", se enorgullece alguien para el que el del sábado es "un partido diferente". De 1987 rescata un momento: "Los que jugamos aquel partido veníamos jugando juntos desde abajo, así que imagínate la alegría que nos dio ganar allí".

En un templo mítico, el Camp Nou, y ante un rival de otro planeta, el Barça de Guardiola, Marcelino y sus discípulos buscarán inscribir sus nombres en la historia del Sevilla y la memoria del sevillismo. Caparrós anhela su relevo.

  • 1