Local

La memoria gay del Sur

Arsenio Moreno acaba de publicar en Algaida una novela, El Caballero indeterminado, en la que, con una excelente prosa y minuciosidad histórica, narra las aventuras y desventuras entre los siglos XVI y XVII de una persona que no sabía si era hombre o mujer.

el 16 sep 2009 / 04:50 h.

Arsenio Moreno acaba de publicar en Algaida una novela, El Caballero indeterminado, en la que, con una excelente prosa y minuciosidad histórica, narra las aventuras y desventuras entre los siglos XVI y XVII de una persona que no sabía si era hombre o mujer. Su destino osciló, como en casos semejantes, entre el convento y la milicia tal vez porque en medio del fatalismo de la época se pensaba que el primero se había inventado para pagar culpas personales o colectivas y la segunda, para hacer pagar a los demás los propios complejos. En todo caso, en cualquier otro lugar de aquella sociedad se corría el peligro de acabar en la hoguera acusado de pecado nefando.

Esa misma situación sigue vigente en muchos países; esa forma de ser es voceada aún como antinatural por un país con mucha influencia en todos, el Estado Vaticano, y la igualdad es torpedeada cada vez que pueden por las fuerzas más conservadoras del nuestro, señal inequívoca -no nos engañemos- de que ello produce réditos electorales y, por tanto, de que existe un amplio porcentaje de ciudadanos anclados en las posiciones del rechazo. El Día del Orgullo Gay debe, por tanto, seguir existiendo y continuar recabando apoyos.

Me parece irrelevante poner el acento de la celebración en si ha de ser -o no- subvencionada en una ciudad que subvenciona, de una u otra forma, la mayoría de las manifestaciones festivas y donde, además, el concepto de deuda histórica debería ser contemplado desde más desde otro ángulo sureño. Lo que hoy vemos en Irán lo vieron multitudes en la Plaza de San Francisco. Otro libro, La Cárcel de Sevilla, del Padre Pedro de León, nos lo sigue contando. Deberían leerlo quienes torpedean las propuestas hacia la igualdad y sopesar si la injusticia de la discriminación puede seguir fomentándose por cálculo electoral.

Antonio Zoido es escritor e historiador

  • 1