Local

La mezquita divide San Jerónimo

Fractura vecinal ante la movilización de los vecinos, unos contra la construcción del templo y otros a favor de la convivencia y la libertad para edificarlo

el 10 nov 2009 / 22:08 h.

No a la mezquita o sí a la mezquita, "pero no pongas mi nombre, que la cosa está calentita". La frase se repite en San Jerónimo, el barrio obrero que la comunidad islámica baraja para levantar un lugar de oración tras habérsele negado suelo en Los Bermejales y en la Cartuja. La mezquita ha fracturado en dos a un barrio de "vecinos de toda la vida" y está provocando enfrentamientos y agravios entre gente que se conoce desde siempre. San Jerónimo hace décadas que convive con musulmanes de diversas nacionalidades al tener uno de los índices de extranjeros más altos de Sevilla, el 29% de sus 11.000 vecinos según la última estadística, de 2006.

"El barrio necesita muchas cosas antes que una mezquita: Policía Local y Nacional, colegios, viviendas..." dice Lourdes Moreno, de la plataforma San Jerónimo-Alamillo, que ha entregado 3.223 firmas con una carta que exige al alcalde que cumpla su promesa de que el oratorio se haga lejos de las viviendas y se dejen libres esos terrenos para otros usos". "Ya tenemos la depuradora, el cementerio, tanatorios... ¿todo lo que no quiere nadie lo vamos a tener que asumir?", dice un vecino que no quiere identificarse por temor a que su negocio sufra represalias.

Un hombre mayor que también busca el anonimato y que se muestra indiferente ante la posible construcción del templo detalla que ha habido "empujones y peleas" entre partidarios y detractores de la mezquita.

En estas aguas revueltas ha aprovechado para pescar la ultraderechista Democracia Nacional -88 votos en Sevilla en las elecciones Europeas de 2009-, que ha buzoneado pasquines que dicen que "cientos de imanes hablan de recuperar Al Andalus para el Islam", piden que los musulmanes se comprometan "a no predicar la yihad" y afirman que "la construcción de la mezquita puede crear inseguridad". Aciertan con el mensaje, porque hay miedo detrás de quienes dicen que no se fían. El delegado del partido en Sevilla, Francisco Javier Gutiérrez, añade tajante que "en San Jerónimo no hay ni un musulmán".

Frente a esta postura, otros vecinos han difundido un escrito en el que recuerdan que San Jerónimo se nutrió de emigrantes de otras regiones en la crisis de los 40, que "a base de esfuerzo, tolerancia y solidaridad ha logrado construir una comunidad próspera y progresista". Afirman que existe una campaña "racista y xenófoba con intereses políticos ocultos que quieren sembrar la división y reventar la convivencia". Recuerdan que no habrá una "macromezquita": los suelos barajados ya no son tan grandes y la comunidad islámica no tiene dinero, porque debe comprar o alquilar el terreno. Lleva meses barajando solares, uno junto al monasterio de San Jerónimo. Es privado, porque el Consistorio renunció a cederle terreno tras la durísima oposición vecinal en Bermejales y el varapalo judicial que le impidió darle suelo público en Cartuja.

Les apoyan los vecinos de El Empalme y El Higuerón, los senegaleses del barrio y fuerzas de izquierdas (PSOE, IU o el PC), cuyo tirón en esta zona obrero siempre fue categórico: Macarena Norte logró el segundo mejor resultado socialista de las municipales de 2007 con el 58,52%, 18 puntos por encima de su media en Sevilla. IU logró en el distrito su mejor resultado, 11,29%, tres puntos por encima de su media. El PP se estrelló con un 19,81%, 20 puntos menos que su media en la capital.

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