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La misa, a ritmo de rock

El Padre Jony oficia la primera misa rockera en la catedral de Tortosa y consigue que centenares de jóvenes se acerquen al templo. 

el 09 abr 2010 / 08:27 h.

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Guitarras, baterías, mucho rock, luces de colores... todo fue poco ayer en la Catedral de Tortosa (Tarragona) para celebrar la misa. Y es que llenar las iglesias hoy día es cada vez más difícil, y todos los recursos son pocos para llenarlas de fieles. Seguro que más de uno ha debido de buscar la "solución mágica", y parece que al menos uno ya la ha encontrado. Se trata del cura Joan Enric Reverté, más conocido como el Padre Jony, que ayer un "lleno absoluto" en la catedral gótica de Tortosa (Tarragona) gracias a los acordes de las guitarras eléctricas y los sonidos de la batería que amenizaron la celebración católica más rockera hasta el momento.  

Alejada de los cánones tradicionales, se entonaron los cánticos propios de cualquier misa pero a ritmo de rock. Y el Padre Jony consiguió su objetivo: llenar el templo de cientos de jóvenes para despertar en ellos su interés por la figura de la patrona de la ciudad, la Virgen de la Cinta.

Y si la celebración no fue nada convencional, su organizador, desde luego, tampoco lo es. El Padre Jony ha editado discos de rock con temáticas relacionadas con la religión y la promoción de los valores humanos. Y para amenizar el evento, invitó al altar a un grupo de músicos con guitarras eléctricas, batería, teclado y bajo, que dieron un ritmo distinto a las oraciones y cánticos. 

Pero la puesta en escena no quedó ahí: unos focos proyectaron luces de colores hacia las columnas del altar y el retablo medieval de la Virgen de la Estrella, que data de la mitad del siglo XIV, y junto al altar se colocó una pantalla en la que se podían ver durante la misa símbolos y vídeos para acompañar las canciones del cura rockero.

El Padre Jony inició la misa con un blues para, posteriormente, ir desgranando durante la liturgia versiones rockeras de conocidas canciones religiosas como, por ejemplo, "Pescador de hombres". También se ha podido escuchar un Padre Nuestro cantado en versión rock o una canción de ofrenda a ritmo de rap. El repertorio se ha cerrado con una versión, también rockera, del Himno a la Virgen de la Cinta, una de las piezas musicales más representativas de la ciudad de Tortosa.

En una ceremonia tan original, no podían faltar los pequeños detalles. Así, llegada la hora de las ofrendas, no podía faltar una guitarra eléctrica, que se situó encima del altar.

Entre guitarras, luces e incluso bailes, no hay duda de que a partir de ahora, asistir a misa en la catedral de Tortosa será mucho menos aburrido para los fieles.

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