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La mitad de los inmigrantes de Sevilla no está aún empadronado

El número de extranjeros se ha triplicado, pero hay unos 30.000 sin censar.

el 20 ene 2010 / 21:11 h.

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La oficina municipakl del Somai, en el Marqués de Contadero.
Sevilla ha mantenido en los últimos años una estrategia completamente opuesta a la impulsada por el municipio catalán de Vic, cuya actuación ha puesto en entredicho la normativa que regula el empadronamiento de inmigrantes en los ayuntamientos y los servicios que se pueden prestar a los extranjeros sin documentación.

Entre 2003 y 2008 -los datos del pasado ejercicio aún no son oficiales, pero han supuesto un nuevo incremento- la población inmigrante censada en Sevilla se ha triplicado y se han rebasado los 32.000 extranjeros. Dentro de este balance hay una parte -pequeña según explicaron desde el área de Innovación- que carece de documentación, una situación en la que se encuentran la mayoría de los inmigrantes no empadronados en la ciudad.

La Delegación de Relaciones Institucionales estima que se trata de una población flotante de unas 30.000 personas que residen en la ciudad, habitualmente por periodos cortos de tiempo. 

En los últimos años el Ayuntamiento ha puesto en marcha mecanismos para registrar a estos inmigrantes, estén o no documentados, lo que ha permitido, entre otras cuestiones, que la ciudad recupere los 700.000 habitantes pese al incremento de la emigración al área metropolitana.

Las sedes de los distritos han abierto por las tardes para los extranjeros, se han realizado campañas entre las ONG y asociaciones para atraer a los extranjeros e incluso a través del convenio firmado con el Comité Español de Ayuda al Refugiado (CEAR) se ha prestado asistencia jurídica a todos los extranjeros sin papeles para que accedieran a la documentación necesaria.

"En realidad, de los inmigrantes que hemos censado, pocos son sin papeles. Éstos suelen tener miedo a empadronarse, viven en pisos muy ocupados y no son una población estable. El que se censa es el que  quiere quedarse, y para eso necesita un trabajo.

El empadronamiento le da acceso a los servicios básicos. Nosotros sólo pedimos que acrediten que residen en la ciudad, con un contrato de la vivienda o con otro documento de este tipo", explica el delegado de Innovación, Juan Antonio Martínez Troncoso, responsable del servicio de estadística.

En Sevilla el trato con los inmigrantes está en manos de Relaciones Institucionales, área dirigida por IU, que puso en marcha el Somai, Soporte Operativo Mínimo de Atención al Inmigrante, ubicado en los bajos del Marqués del Contadero -donde también trabaja el comité René Cassen-, a través de un convenio con CEAR.

Entre sus funciones la principal es precisamente el asesoramiento a los inmigrantes sin documentación. "Atendemos sobre todo a gente que no está regularizada, sin papeles.

Respondemos de forma multidisciplinar, atendemos sus necesidades puntuales, y los derivamos a los distintos servicios sociales. Hasta hace poco, la principal demanda eran personas que solicitaban ayuda para ser regularizados. Ahora hay muchos con papeles que han perdido su empleo o vivienda", explican desde esta ONG.

La coordinación le corresponde a Relaciones Institucionales, área que puso en marcha en este mandato el Consejo Municipal del Migrante, cuya legalidad fue cuestionada por el PP. Allí se puso en marcha en 2009 una campaña de empadronamiento.

"Intentamos trasladar a todas las asociaciones que el empadronamiento les permite acceder a la ciudadanía y entrar en una base de datos para tener acceso a todos los servicios públicos, sin que el padrón se pueda usar con otro fin", explica María Teresa Maqueda, directora de un área cuya estimación sitúa la población inmigrante en más de 60.000 personas, el doble de las censadas.

Los dos socios de gobierno defendieron ayer esta línea de trabajo y censuraron cualquier medida que suponga un recorte de la capacidad del Ayuntamiento. 

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