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"La moda de lo español surgió en los 80; hoy es un valor consolidado"

Eduardo Álvarez de Cienfuegos es el fundador de Giralda Center , escuela de español para extranjeros que también oferta idiomas para españoles, una demanda disparada por la crisis.

el 07 abr 2012 / 18:40 h.

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Eduardo Álvarez de Cienfuegos en la terraza de uno de los edificios de la escuela Giralda Center, ubicado en la Plaza de Santa Cruz.

En la década de los 80 lo español se puso de moda. Surgió entonces gran interés por profundizar en nuestra cultura y acercarse al idioma. Sevilla ha sabido sacudirse de prejuicios y consolidarse como destino de extranjeros que quieren aprender español. Giralda Center y su fundador, Eduardo Álvarez de Cienfuegos, han contribuido a posicionar la ciudad en este mercado.

-¿Cómo termina un granadino abriendo una escuela de español para extranjeros en Sevilla?

-Estudié en la universidad en Madrid y tuve la oportunidad de estudiar Filosofía en Inglaterra, donde estuve cinco años. Regresé a España en 1981 y nada más llegar me ofrecieron un puesto de trabajo en Sevilla en un centro -el único que había en la ciudad- especializado en programas de universidades de EEUU para enseñar cultura española, historia del pensamiento... Pero pronto me pusieron a dar clases de español, que era lo más demandado. Después de dos años, un compañero y yo decidimos abrir nuestra propia escuela en 1983.

-Era la década de los 80. ¿Cuándo estalla el boom por aprender nuestro idioma?

-Los inicios fueron fulgurantes. Hasta entonces, EEUU era el único país que se interesaba por el español de manera formativa. Desde 1983 se puso de moda gracias a las películas de Carlos Saura y a que Latinoamérica era muy atractiva. Influyó en ese interés la apertura política de España, la transición a la democracia, el flamenco con películas como Carmen, que hicieron época en Europa, la figura de Almodóvar... Con ello, España se convierte en un país interesante, ejemplo de aperturismo, simbiosis entre tradición y modernidad.

-¿Sevilla presenta más ventajas o inconvenientes como destino para aprender español?

-Hemos luchado contra un prejuicio, el del español andaluz, porque los alumnos querían ir a Salamanca o Valladolid pensando que allí se hablaba un español puro y que aquí teníamos acentos. Pero he acuñado un nuevo término, el español atlántico, porque el español se exportó al Nuevo Mundo desde Sevilla y Andalucía. El español que se habla en Latinoamérica tiene más similitudes con el que se habla aquí y eso es una facilidad para quien lo aprende con ese objetivo. Eso nos ha ayudado mucho.

-¿Cuál es la imagen de España que traen los estudiantes?

-Andalucía y Sevilla ofrecen la imagen que todo el mundo espera de España: carácter abierto, acogedor, hospitalidad, buen tiempo, gastronomía, arquitectura, playa, naturaleza. Mejor que Sevilla no podemos encontrar un ejemplo de ciudad cosmopolita en contacto siempre con todo el mundo. No mira con rechazo ni recelo al que viene de fuera, sino que nos volcamos y estamos orgullosos de nuestras costumbres.

-¿Se impone el tópico?

-Sí, pero no es el tópico de la España de charanga y pandereta, sino de valores universales como es nuestra cultura, no solo del folclorismo barato.

-¿Se ha devaluado la imagen del país por la crisis económica y haber estado en el epicentro de la diana de los mercados?

-No diría que por eso, pero el boom inmobiliario en España, sobre todo en las costas, sí ha perjudicado un poco. Lo que nos ha resultado más perjudicial es la cultura del cemento y del ladrillo, pero es algo marginal en la costa, en ciudades como Málaga o Valencia es más evidente. El gran futuro y la gran ventaja son las ciudades culturales.

-¿Lo español está de moda?

-El español se puso muy de moda en los 80, ahora está consolidado y es un valor añadido en los currículum. Los estudiantes vienen porque saben que es una herramienta muy importante; es una obligación hablar español y también una gran ventaja.

-¿Cuál es el perfil de quienes vienen a aprenderlo?

-Es muy variado. Desde estudiantes que lo aprenden como segunda lengua a gente mayor que lo entiende como algo que les abre horizontes en su segunda juventud o gente de negocios por motivos profesionales... Somos un puente entre Europa y Latinoamérica. Las expectativas no solo se cumplen, sino que se rebasan. Al año tenemos entre 1.500 y 2.000 alumnos.

-¿Pero vienen más porque es un idioma útil o por la fama de que aquí se vive muy bien?

-Se conjugan las dos cosas. A diferencia del inglés, el aprendizaje del español está creciendo más rápido y creo que se debe a que no solo es útil como herramienta profesional, sino como elemento cultural y de felicidad.

-¿Cómo se ha dejado notar la crisis en este negocio?

-Hay que hacer una distinción. Nosotros no la hemos notado porque hemos apostado siempre por una diversidad de mercados, no nos hemos centrado en un país concreto. Tenemos alumnos de Corea del Sur, Japón, Rusia, Brasil, EEUU, Alemania y toda Europa. La diversidad en la internacionalización es un seguro ante la crisis. Sé por otras escuelas especializadas en EEUU que desde 2009, con la crisis financiera, tuvieron un bajón enorme que aún están sufriendo.

-¿Algún país tiene un mayor peso sobre el resto?

-Alemania sigue teniendo un peso muy fuerte y Corea del Sur. China va a tenerlo, ahora está empezando, junto a países emergentes como India y Brasil.

-¿Retos de futuro?

-Seguir en la senda de la internacionalización y llegar a nuevos mercados, fundamentalmente China, que no conoce todavía la cultura española. Primero hay que poner la semilla para que vengan a conocernos y aprendan nuestra lengua. Tenemos un gran apoyo de Extenda, asistimos a ferias en todo el mundo y a misiones inversas. En estos días van a traer a agencias intermediarias especializadas para que conozcan in situ la ciudad, la escuela, a los profesores... Y el segundo reto es seguir mejorando la profesionalización de la enseñanza. Somos referencia en formación de profesores de español como lengua extranjera con el uso de nuevas tecnologías.

-¿Cómo diferenciarse? ¿Hay mucha oferta en Sevilla?

-Cada ciudad tiene su propio perfil de escuela. En Sevilla somos pocos y buenos, llevamos mucho tiempo y tenemos muy buenas relaciones. La gente sabe distinguir profesionalidad y experiencia.

-¿Qué ofrecen además de las clases de español a extranjeros?

-Clases de inglés, francés, alemán, italiano y chino para españoles. Con la crisis, ha crecido mucho porque el paro hace que la gente joven opte por la formación para salir al extranjero a buscar trabajo. En los últimos tiempos, ha aumentado la demanda de alemán.

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