Cultura

La Mona Lisa resiste a los vándalos

El célebre cuadro 'La Gioconda', la obra maestra de Leonardo da Vinci, salió indemne de un ataque vandálico de una turista que lanzó una taza de té contra la pintura, que está protegida por un cristal blindado, según informó ayer a Efe el Museo de Louvre, donde se exhibe la pintura.

el 16 sep 2009 / 07:03 h.

El célebre cuadro 'La Gioconda', la obra maestra de Leonardo da Vinci, salió indemne de un ataque vandálico de una turista que lanzó una taza de té contra la pintura, que está protegida por un cristal blindado, según informó ayer a Efe el Museo de Louvre, donde se exhibe la pintura.

Todo quedó en un susto, pero no cabe duda de que las intenciones de la agresora eran las peores. El incidente tuvo lugar al parecer el pasado día 2, en el que el Museo del Louvre registraba una gran afluencia de público como suele ser habitual en los primeros domingos de cada mes, fechas en que la entrada a los monumentos de la ciudad de París es gratuita.

Por motivos que todavía se desconocen, una turista rusa lanzó contra el cuadro una taza de té de porcelana que había introducido en el lugar escondida en su bolso de mano, explicó un portavoz del Louvre.

"Las medidas de seguridad funcionaron perfectamente y el cuadro no sufrió ningún daño", precisaron más tarde los responsables de seguridad del Louvre.

'La Gioconda', emblema del museo más grande de París y uno de los más celebrados espacios artísticos del mundo, goza de un sistema particular de vigilancia, incluida una urna de cristal blindado que le protege incluso de disparos con armas de fuego, agregó el portavoz del centro.

Gracias al sistema de cámaras de vigilancia instaladas en la sala de La Gioconda, la turista fue identificada y arrestada en pocos minutos, pese al elevadísimo número de visitantes que se encontraban en la sala.

No es la primera vez que la Mona Lisa, como también se conoce popularmente a esta pintura visitada el año pasado por 8,5 millones de turistas, sufre el ataque de vándalos, aunque desde el Louvre aseguran que hacía muchos años que no se registraba un incidente de este tipo con la enigmática obra que Leonardo da Vinci pintó entre 1503 y 1506.

El cuadro ha sido robado varias veces, la última en 1911 cuando un italiano se la llevó a su país y fue finalmente localizada en Florencia más dos años después.

El Louvre registró el último acto de vandalismo en 1998, cuando una estatua de Séneca fue deteriorada por un visitante. Más reciente es el ataque que sufrió en 2008 el cuadro Le pont d'Argenteuil, de Claude Monet, desgarrado por un joven que se coló por la noche en el Museo d'Orsay, también ubicado en la Ciudad de la Luz.

En lo que los expertos no se ponen de acuerdo es en qué mueve a esas personas a atentar contra el patrimonio: ¿Afán de protagonismo?, ¿odio irracional? ¿alguna rara fobia hacia la belleza?

  • 1