Economía

La negociación colectiva avanza y abre vías a la reforma laboral

Los sindicatos aceptan cambios pero no el abaratamiento del despido

el 06 nov 2009 / 20:23 h.

Los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO abrieron ayer una puerta que parecía cerrada con llave, al mostrarse dispuestos a sentarse a la mesa para abordar una reforma laboral.

Eso sí, dejaron claro que no estarán de acuerdo con cambios que impliquen abaratar el despido o tocar los contratos, aunque no ven con malos ojos modificaciones en la negociación colectiva o en las mutuas. Es decir, no aceptarán recortes en los derechos de los trabajadores.

Pero antes de dar un paso en esta condición, tanto Cándido Méndez como Ignacio Fernández Toxo, secretarios generales de UGT y CCOO, respectivamente, supeditaron esa circunstancia al desbloqueo de la negociación colectiva, que tiene sin aplicación a un gran número de convenios.

Las organizaciones sindicales vincularon así las "eventuales reformas laborales" a un acuerdo de negociación colectiva para el próximo trienio, y ofrecieron a la patronal un acuerdo tripartito que garantice el mantenimiento del empleo, el poder adquisitivo de los trabajadores y la redistribución de los beneficios de las empresas para mejorar su estructura productiva. Son las bases de su propuesta.

Méndez subrayó que en esa "eventual" reforma "hay otros puntos más interesantes que volver a discutir sobre temas donde nos hemos encallado", entre los que citó los despidos y las contrataciones. "Las reformas no tienen por qué ser recortes", dijo el dirigente de UGT, quien aseveró que "eso no lo compartiremos nunca".

Por su parte, Toxo destacó que se requiere un clima de "confianza, normalidad y cumplimiento de lo pactado" para analizar posibles reformas del mercado de trabajo y para recuperar el diálogo social, en el que interviene también el Gobierno.

El pasado julio, el Ejecutivo y las organizaciones sindicales y empresariales no consiguieron cerrar un acuerdo de diálogo social, proceso que ahora se pretende reanimar con el pacto de patronal y sindicatos en la negociación colectiva.

Entre los motivos que imposibilitaron ese acuerdo, se encuentra el planteamiento de la patronal CEOE de introducir reformas "estructurales", entre ellas la del mercado laboral, basada en su propuesta de contrato "indefinido fijo". Los sindicatos critican esta posición porque creen que abarata el coste del despido y en su lugar proponen reformar, entre otras cosas, la estructura interna de las empresas y las políticas activas de empleo.

Antes de retomar el diálogo social, quedan por resolver unos 1.500 convenios pendientes de aplicación o renovación en 2009, situación que los sindicatos quieren desbloquear. Aun así, consideraron que es "altamente probable" que la firma del acuerdo, que entraría en vigor el próximo 1 de enero, se produzca en una o dos semanas.

En opinión de Toxo, 2010 será todavía un año "complicado" para la economía y el empleo, 2011 debería ser el inicio del despegue económico y 2012 marcará la consolidación de la salida, por lo que es conveniente un acuerdo que dé "estabilidad" a la economía y al empleo.

Según su propuesta, hace falta erradicar la temporalidad injustificada y subir los salarios entre el 1% y 2% para 2010, tomando como referencia el aumento de las pensiones introducido en los Presupuestos Generales del Estado y la previsión de inflación del Banco Central Europeo (BCE). Asimismo, se defiende el mecanismo de la cláusula de revisión salarial para garantizar el poder adquisitivo de los trabajadores.

Tanto CCOO como UGT creen que este acuerdo daría una "estabilidad importante" a la economía española y haría "compatibles" las ganancias empresariales y los derechos de los trabajadores. Además, en el documento se pide contener los salarios de los directivos o reducir las retribuciones variables en las empresas con ERE o que reduzcan puestos de trabajo.

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