Economía

La negociación colectiva suscita igual rechazo que la reforma laboral

Patronal y sindicatos muestran su desacuerdo con la propuesta del Gobierno y CiU ya ha adelantado que no apoyará el texto.

el 09 jun 2011 / 12:02 h.

Valeriano Gómez, ayer, tras entregar el borrador de la reforma de la negociación colectiva a los sindicatos.

Tras meses de fracasadas reuniones para consensuar una reforma de la negociación colectiva que satisfaga a todos, los agentes sociales tampoco se conforman con la que el Gobierno aprobará hoy en el Consejo de Ministros. Así, tanto la patronal CEOE como los sindicatos UGT y CCOO se desvincularon ayer del texto al que dará luz verde el Ejecutivo. Además, no la apoyará uno de los grupos parlamentarios clave para que salga adelante, CiU. Y es que existe el temor de que quede en agua de borrajas, como sucedió con la reforma laboral, que no trajo consigo más contratos indefinidos.

De esta forma, CCOO y UGT se desvincularon de la reforma al entender que no respeta los acuerdos alcanzados hasta el momento de la ruptura de las negociaciones con la patronal.

Así lo indicaron los secretarios de Acción Sindical de CCOO y UGT, Ramón Górriz y Toni Ferrer, quienes advirtieron al Gobierno de que serán "responsabilidad suya" las consecuencias que se deriven de la reforma, y recalcaron que la culpa de la ruptura del diálogo fue el viraje de la CEOE.

"No nos sentimos vinculados con su propuesta de reforma", dijo Ferrer, para añadir que los sindicatos no han hecho "ni una sola petición al Gobierno" en los últimos contactos mantenidos.

Por su parte, Górriz indicó que las reformas que no han sido producto del consenso "han servido para poco", y consideró que para volver a crear empleo son necesarias reformas en el terreno financiero para que fluya el crédito y otra del sistema fiscal, para recuperar inversión pública.

Además, tras acusar al Ejecutivo de realizar una reforma bajo presión de los mercados, indicó que si se empeña en hacer cambios buscando un equilibrio, en un ejercicio de "funambulismo", correrá el riesgo de que no guste a ninguna de las partes que la tienen que aplicar.

Por otro lado, no desaprovechó la oportunidad para decir que la ruptura fue culpa de la patronal y que "no era la primera vez que la CEOE se desdice de acuerdos".

Dicho esto, los sindicatos apostaron por "superar" la situación de bloqueo y lograr nuevos acuerdos entre patronal y sindicatos, a partir de los avances alcanzados hasta la fecha.

Por otro lado, CCOO y UGT dijeron que, aunque la reforma "salva los muebles" en materia de ultraactividad, también da más poder al convenio de empresa, lo que, a su juicio, supone romper la base del Acuerdo Social y Económico (ASE), que establecía que la negociación colectiva se estructuraría en el ámbito estatal y autonómico.

Además, en flexibilidad interna, aseguraron que "no hay un avance" en relación a la participación de los sindicatos en la empresa. Asimismo, criticaron que las cuestiones relativas a la legitimidad "abren la vía a los sindicatos corporativos y a los convenios franja o de categoría".

La CEOE, por su parte, ya mostró su desacuerdo el pasado miércoles en boca de su presidente, Joan Rosell, quien calificó de "decepcionante" la reforma y aseguró que se aleja "bastante" de las posiciones de mínimos de la patronal y de los puntos en los que se había llegado a acuerdo con los sindicatos.

Pero no sólo con la oposición de los agentes sociales se encontró ayer el Ejecutivo. De este modo, el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Durán y Lleida, aseguró que su grupo no apoyará la reforma de la negociación colectiva porque el borrador presentado por el Gobierno es una propuesta "desequilibrada", tal y como dic e la CEOE, y "completamente insuficiente", puesto que no recoge algunas iniciativas que habían pactado sindicatos y patronal.

En declaraciones a la Cadena Cope, Durán y Lleida explicó que el documento no aborda el absentismo, no hace referencia a la necesidad de ligar los salarios a la productividad y no afronta como debería el tema de las mutuas. "Es un documento completamente insuficiente", indicó.

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, fue el encargado de salir a la palestra para defender la propuesta del Ejecutivo. En este contexto, aseguró a los agentes sociales que "si llegan a un acuerdo sobre flexibilidad interna, ni por parte del Gobierno ni del grupo socialista habrá ninguna dificultad para trasladarlo en forma de enmiendas" al proyecto de Ley durante su trámite en el Parlamento. "El diálogo debe continuar", recalcó.

Además, trasladó un mensaje a los grupos parlamentarios: el Gobierno no aprobará un sistema de ultraactividad que desproteja a los trabajadores. Así, especificó que el tiempo máximo para negociar la renovación de un convenio estará en una horquilla de entre 12 y 18 meses, en función de la complejidad del mismo.

Ante las críticas de la CEOE y los sindicatos, Gómez recordó que las partes no llegaron a realizar "un principio de acuerdo por escrito".

La empresa por encima del convenio sectorial

El Gobierno aprobará hoy la reforma de la negociación colectiva. Éstos son los puntos clave del borrador del Ejecutivo:

Vigencia de los convenios. Los convenios seguirán vigentes en una horquilla de 12 a 18 meses después de cumplido su plazo (o por denuncia de una de las partes), lo que se conoce como ultraactividad -en lugar de los 6 meses que pretendían los empresarios-. Posteriormente se recurriría a un arbitraje. Actualmente, un convenio se mantiene indefinidamente tras su vencimiento mientras no haya otro que lo reemplace.

Comisiones paritarias. Formadas a partes iguales por representantes de la empresa y de los trabajadores, son las encargadas de intentar un acuerdo cuando surja un conflicto laboral. Se incrementa su poder, equiparando la eficacia jurídica de sus resoluciones a las del convenio mismo.

Arbitraje. Patronal y sindicatos habrán de incluir en cada convenio un compromiso previo de "someter las discrepancias a un arbitraje vinculante" en el caso de que se hayan superado los plazos marcados para la negociación - incluidas las de las comisiones paritarias- sin llegar a un acuerdo.

Prioridad de convenios de empresa. Los convenios de empresa tendrán prioridad sobre los sectoriales o territoriales en salario base y complementos, horas extras, distribución de la jornada laboral, clasificación profesional de los trabajadores y modalidades de contratación.

Flexibilidad de la jornada laboral. Se podrá distribuir la jornada de los trabajadores de manera irregular con cambios de horarios para facilitar la flexibilidad interna por un 5% de la jornada laboral de cada trabajador (frente al 20% que reclamaba la CEOE). Actualmente no hay esa posibilidad.

Descuelgue salarial. Los empresarios podrán modificar a la baja los salarios fijados en los convenios de ámbito superior (sectoriales o territoriales) sólo cuando las perspectivas económicas de la empresa puedan afectar a las posibilidades de mantenimiento del empleo.

 

  • 1