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La niña bonita del presidente

Carme Chacón lleva ocho años en el escaparate, y lo que le queda. Porque –lo gritan los vientos– ella es la elegida de Zapatero para tomarle el relevo y pocos parecen ganarle la carrer.

el 25 sep 2009 / 08:55 h.

Carme Chacón
Es una acaparadora nata de titulares. Por joven, por catalanista militante, por azote del PP, por ministrameteórica, por poner faldas -o esmoquin- al Ministerio de Defensa, por casarse, por ser madre, por cambiar la cúpula militar de un plumazo, por pasear por lasmisiones, por posar para revistas femeninas. Carme Chacón lleva ocho años en el escaparate, y lo que le queda. Porque -lo gritan los vientos- ella es la elegida de Zapatero para tomarle el relevo. Sólo su íntima, Leire Pajín, puede ganarle la carrera. O, como mucho, el ministro Sebastián. Y a día de hoy ninguno lo hace. Ella quiere LaMoncloa, y por ahora los españoles la quieren a ella. Ya es la primera de la clase, según el CIS.

Rozando los 38, es la niña bonita del presidente, de Rubalcaba, de Montilla, de Valenciano. Los pasillos cuentan que será vicepresidenta en 2010, cuando ZP rejuvenezca su equipo y retire a la antes ubicua De la Vega. Dicen que los cargos le vienen por naturaleza. Que la criaron para ello, para la dureza y el compromiso. Hija de almeriense y barcelonesa, ambos funcionarios, nieta de un anarquista represaliado por Franco, Chacón no pertenece a la izquierda finolis, que decía Alfonso Guerra, sino a la currante.

A base de becas y de trabajar en El Corte Inglés, donde aprendió mucho "de la especie humana", la joven seca y recia, poco dada a los afectos, ruda, perfeccionista y obsesiva, logró estudiar Derecho, con estancia en seis universidades internacionales incluida, y doctorarse con un sobresaliente cum laude. Su tesis: el federalismo en Canadá. A los 18 se sacó el carné del PSOE.

Durante 10 años fue profesora de Derecho Constitucional en Girona, buena pero algo densa en el discurso. De las que leían los apuntes en alto. Más brillante fue como observadora internacional para laOSCE en las elecciones de Bosnia y de Albania. No sabía lo bien que aquella experiencia internacional le vendría hoy.

A esa mujer peleona le echaron el ojo los jefes del PSC y en el 99 se presentó por primera vez a un cargo público. Así fue elegida concejal en su pueblo, Esplugues. Dos legislaturas duró, al frente de los dineros, los recursos humanos y la Policía.

Los primeros fueron años de profundo catalanismo, de distancias con Madrid. Luego, el desembarco como diputada limó sus coqueteos con la autodeterminación, "que no independentismo", decía. En Madrid echaba de menos el olor a mar y a sus padres, pero ganaba enteros, también en el partido; 2000 fue su año, cuando el PSC la nombró secretaria de Justicia y la fichó la Ejecutiva Federal socialista. Sus materias, nada que ver con las que hoy la ocupan: Educación, Universidad y Cultura.

De entonces sacó una enemistad a muerte con Pilar del Castillo, un coqueteo creciente con actores y cantantes y un guiñol antológico. En 2004 dio el salto a la vicepresidencia del Congreso y en 2007, al fin, tomó el maletín deministra. De Vivienda, una materia a estrenar. A ese título sumó otro, el de esposa, al casarse con el ex secretario de Estado de Comunicación, Miguel Barroso. Él, favorito eterno de ZP, asesor en la sombra, es quien hoy prepara mediática y políticamente su ascenso a la gloria.

Un año y medio más tarde todas las quinielas acaban rotas con el quiebro de cintura, uno más, del presidente: Chacón, pacifista confesa, se convierte en la primera ministra de Defensa de España, la primera mujer que toma una cartera embarazada, la primera española dibujada por MiloManara con uniforme y fusil. Era el respaldo que la coronaba como sucesora. Pero este país de vendettasla crucificó pronto.Que si quería pintar los tanques de rosa, que si pasar revista era para ella leerse el Hola. Poco lleva, pero sus visitas a misiones, su ampliación de efectivos en el exterior y su estrategia de seguridad nacional han enterrado esa imagen, aunque ella misma la rescata cuando posa como la mamá-ministra ideal o elude los encuentros con la prensa.

Adicta a las chuletas al dorso de la mano, se ha apuntado a un curso de defensa personal, canta nanas andaluzas a su hijoMiquel y tiene tiempo para perfeccionar idiomas. La moda le importa "lo justo y menos", pero es adicta al pantalón -un aliado en los desfiles y culpable de su polémica en la Pascua Militar- y a las botas de tacón. También se confiesa "devota" de Casablanca, Serrat, Silvio y Pedro Salinas. Por las noches se despierta y anota ideas en su sempiterno cuaderno. A veces cambia planes por versos, como aquellos con los que ganó los certámenes de su instituto. Todos. Dicen que quiere vivir menos en escena ymás en el camerino.Que pide calma. Que no quiere pelea política.Ono mucha. Pero eso es hoy, porque aguarda su momento. Es ambiciosa, y los uniformes le vienen chicos. En Ferraz ya retocan su foto por si en 2012 hace falta para las farolas.

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