Local

La noche de locura en la que los nazis quemaron miles de libros

La quema de libros por los nazis, de la que el sábado se cumplen 75 años, se ha convertido en un símbolo de la persecución cultural y es recordada en Alemania como un acto de barbarie que presagiaba los hornos crematorios del III Reich.

el 15 sep 2009 / 04:34 h.

TAGS:

La quema de libros por los nazis, de la que el sábado se cumplen 75 años, se ha convertido en un símbolo de la persecución cultural y es recordada en Alemania como un acto de barbarie que presagiaba los hornos crematorios del III Reich. "Donde se queman libros se terminan quemando también personas", es la frase del poeta Heinrich Heine que siempre se repite para recordar los acontecimientos del 10 de mayo de 1933, cuando estudiantes universitarios quemaron en Berlín y en otras ciudades del país libros de espíritu "no germánico".

Aquellos actos, que congregaron a miles de espectadores en las calles y en los que participaron profesores y miembros de las SS, marcaron el inicio de la censura y la persecución de intelectuales que caracterizaron los inicios del régimen nazi.

El periodista Volker Weidermann ha publicado recientemente una obra, El libro de los libros quemados, en los que recupera las biografías de 131 autores incluidos en una de las primeras listas negras de los nazis. Sin embargo, en esa lista no están los nombres de todos los autores cuyos libros fueron quemados ni tampoco los de todos los que sufrieron diversas formas de persecución, como fue el caso del judío Walter Benjamin, que se suicidó tras no lograr entrar a España cuando huía de las SS.

Thomas Mann.También falta Thomas Mann, a quien al comienzo los nazis trataron de ganar para su causa pero que luego se convertiría en una de las voces más destacadas de la oposición intelectual al nacionalsocialismo. Con la quema de libros, los nazis perseguían la obra de judíos vivos, como Benjamin o Alfred Döblin, o muertos, como Heine. También se buscaba hacer desaparecer la obra de autores pacifistas, como Remarque o Stefan Zweig.

  • 1