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Economía

La nueva PAC arbitrará respuestas "rápidas" frente a crisis alimentarias

El director general de Agricultura y Desarrollo Rural de la Unión Europea, José Manuel Silva, desgrana las claves de la reforma de la PAC durante su intervención en el foro de El Correo.

el 02 jun 2011 / 22:52 h.

El número dos de la CE en materia agrícola desgrana el futuro de la PAC flanqueado por Isabel Mª Aguilera, Clara Aguilera, Eduardo Tamarit, Diego Suárez, Paloma López-Izquierdo y Miguel Fernández.

La crisis de los pepinos ha constituido el definitivo empuje para que la Comisión Europea plantee la necesidad de fijar mecanismos que den respuestas "rápidas" a crisis inesperadas como aquélla, de tinte sanitario, pero también a otras como la volatilidad de los precios de los alimentos, la carestía de los mismos o la sequía.

Lo anunció ayer el director general de Agricultura y Desarrollo Rural de la Unión Europea , José Manuel Silva, durante su conferencia en Sevilla en el foro Hablemos de Europa, organizado por El Correo de Andalucía en el hotel Gran Meliá Colón con el patrocinio de Cajasol Banca Cívica . Silva, quien arrancó su intervención dejando claro a la concurrencia que no obviaría cuestión alguna, comentó que se había tomado conciencia de que fallan las respuestas rápidas por parte del Ejecutivo comunitario al afrontar ese tipo de crisis.

"Necesitamos un mecanismo rápido y flexible frente a esas crisis. La nueva PAC debe ofrecer alguna respuesta, aunque no todo puede interpretarse como crisis". Con estas últimas palabras, Silva, para no inducir a equívocos, detalló que, la próxima reforma de la Política Agraria Común -ya inminente, está en la cocina-, no arbitrará más mecanismos de gestión de los mercados.

Es decir, no habrá medidas adicionales de intervención, por ejemplo con ayudas añadidas cuando afloren crisis de los precios agroganaderos. Así, echaba por tierra una de las demandas conjuntas del Gobierno andaluz y de las asociaciones agrarias de la región.

El número dos de la Comisión Europea en materia agrícola y de desarrollo rural reveló que cuando el comisario del ramo, Dacian Ciolos, prometió a España amortiguar la crisis de los pepinos con las ayudas económicas previstas en la OCM (Organización Común de Mercado) de frutas y hortalizas, se dieron plena cuenta de que la reglamentación no contemplaba todo el apoyo que sería deseable. Y hay que buscar más.

Durante su ponencia, titulada La PAC más allá de 2013, Silva reveló que la inminente reforma, que se teñirá de verde por las nuevas exigencias medioambientales al agricultor para cobrar la ayuda europea -el actual pago único-, dedicará también especial protagonismo a la investigación y la tecnología, puesto que, en ocasiones, dijo, la agricultura sigue anclada en la Edad Media.

Al respecto, Silva avanzó que la nueva PAC impulsará un "partenariado entre vosotros [apuntó a la treintena larga de asistentes, representantes del campo andaluz, de la agroindustria y de la administración agraria], Bruselas y el mundo de la ciencia". En su opinión, en materia de I+D+I la agricultura europea "llega tarde". No puede ser, apostilló, que una política tan comunitaria como la de la agricultura y la ganadería no vaya acompañada de otra política de investigación y tecnología de igual importancia.

Esta labor investigadora, precisó, ha de ponerse al servicio de los cultivos para "producir más". Y esto es una auténtica novedad en una autoridad de Bruselas, ya que las reformas anteriores de la PAC incitaban precisamente a lo contrario, a reducir las cosechas y abrir más los mercados de la UE a los terceros países.

Silva argumentó que, por vez primera en toda la historia de la PAC, que acumula tres reformas, la agricultura ha cobrado una relevancia internacional porque el mundo tiene sobre la mesa el desafío del aprovisionamiento de alimentos y, en este contexto, "Europa no se puede permitir el lujo de vivir sin una política agrícola" que, además, ha sido un motor de la construcción de la UE.

"Necesitamos una PAC fuerte. La agricultura es un bien escaso y no se puede deslocalizar y ahora los ciudadanos europeos son más favorables a la PAC que antes". Eso sí, el alto cargo de la Comisión Europea sentenció que la reforma que actualmente se negocia "no va a ser enormemente generosa con recursos financieros y, asimismo, tendremos que justificar cómo gastaremos todos los recursos". Para entendernos: "Las ayudas no serán más altas".

Las previsiones de Silva pasan por tener listos los reglamentos de la nueva PAC en octubre próximo y que la negociación -la Comisión sólo propone, los Estados son los que tiran y aflojan- no se prolongue más allá de la primavera de 2013 para que la reforma entre en vigor el 1 de enero de 2014. No obstante, reconoció que los plazos ya están ajustados.

Por lo demás, José Manuel Silva recordó lo ya sabido, que parte de las ayudas directas que cobren los agricultores estará condicionada al cumplimiento de exigencias de respeto al medio ambiente y la biodiversidad. Su incumplimiento no reducirá la subvención, como ocurre hasta ahora con la denominada ecocondicionalidad, sino que llevará aparejada una "sanción": la retirada de esa prima.

"La estrategia comunitaria en su conjunto pasará por una economía más verde". Y la agricultura tendrá que ser más verde, más tecnológica y más productiva y con menos burocracia.

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