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La odisea del camino al colegio

Un estudio de Línea Directa suspende la seguridad vial de los entornos escolares. El 14% de los accidentes que se produjeron en Sevilla en 2009 fueron atropellos.

el 12 dic 2010 / 18:26 h.

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Los problemas de aparcamiento hacen que proliferen las dobles filas y los coches montados en las aceras de los colegios.

Pasos de peatones en la puerta de los colegios que no cuentan con vigilancia; mobiliario urbano que dificulta la visibilidad; semáforos regulados a favor de los coches... Las dificultades a las que se enfrenta el peatón en los caminos escolares podrían enumerarse en una larga lista. De hecho, un estudio, elaborado por Línea Directa, demuestra que ocho de cada diez centros educativos necesita mejorar en seguridad vial.

El caso de Sevilla no es distinto, aunque uno de sus colegios, el centro público Pablo VI, ocupa el cuarto puesto en seguridad vial, según el listado de Línea Directa. Según el presidente de la Asociación de Peatones de Sevilla, Pablo Barco, el principal problema está en el espacio urbano, regulado en función de las necesidades de los vehículos, para evitar atascos. Así, en las inmediaciones de los colegios se pueden observar aceras estrechas, semáforos que tardan "demasiado" en ponerse en verde para el peatón o pasos de peatones sin vigilancia, por parte de los agentes de la Policía Local u otras personas preparadas para dicha tarea.

El comportamiento de los padres tampoco favorece a la seguridad vial de los centros escolares. Una de las razones es la saturación del tráfico que provoca el hecho de que la mayoría de los padres llevan a los niños en coche al colegio, según el presidente de Confedeampa (Confederación Andaluza de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos y Alumnas), José María Mesa. "Los niños no van andando por el tipo de vida que llevamos, hoy en día. Los padres trabajan y van en coche por las prisas", cuenta. Además, la inseguridad que sienten se traduce en "sobreprotección", por lo que prefieren trasladarse en sus vehículos. Esta tendencia, sin embargo, se convierte en "la pescadilla que se muerde la cola". "Es una paradoja, porque con esa actitud aumentan los peligros", explica el presidente de Fampa, José Manuel Nieto. "Si los padres pudiesen, meterían el coche dentro del colegio", bromea.

Las propuestas son abundantes desde las asociaciones que tratan así de mejorar la mala nota de los centros. Una de las alternativas viene de la mano de José María Mesa, que propone que los colegios hagan sus propios estudios para comprobar la seguridad vial de su entorno y ver en qué pueden mejorar, en ese sentido. Por otro, José Manuel Nieto fórmula la necesidad de evitar el tráfico rodado en las inmediaciones de los colegios. En definitiva, aconseja que "andar más".

"Caminar es la primera cosa que un niño quiere hacer y la última a la que una persona mayor desea renunciar". El fundador de Walk21, John Butcher, describió en su Carta Internacional del Caminar la importancia que para el ser humano tiene esta sana costumbre. Pero el estrés y la inseguridad han eliminado este hábito, a la hora de ir al cole.

Según Pablo Barco, cada año más de 1.300 niños de 0 a 14 años son víctimas de atropellos en España. Los datos de Sevilla en 2009 tampoco son alentadores, ya que un 14% de los accidentes de tráfico que se producen son por atropellos, es decir, 641 víctimas el año pasado en Sevilla, según contabilizó la Policía Local.

¿Cómo evitar este tipo de accidentes? Desde las administraciones surgen iniciativas para mejorar con diversos proyectos sobre educación vial. Un ejemplo es el proyecto Camino escolar, camino seguro, de la delegación de Educación. Una campaña iniciada el año pasado para sensibilizar a los ciudadanos sobre la educación vial. Durante este año también se han inaugurado caminos escolares seguros, dentro del programa Ecotranspórtate. Por el momento, el plan abarca seis colegios, alrededor de los cuales se han trazado itinerarios seguros, para que los pequeños vayan andando desde su barrio al centro.

A pesar de esta iniciativa, los padres no terminan de adaptarse y los problemas de aparcamiento hacen que los caminos estén invadidos, a veces, por coches que se montan en las aceras, dobles filas o vehículos aparcados en los pasos de peatones.

La encargada de coordinar los cursos de seguridad vial de la Escuela de Policía Local de Sevilla, Azucena Fraile, asegura que aunque ellos ofrezcan cada año estos cursos, los padres deben reforzar este comportamiento cívico en casa. Así, cuando los agentes revisan el entorno escolar, antes de la clase, éstos encuentra multitud de deficiencias en los progenitores. Aparcar en doble fila o bajar a los niños por el lado por el que circulan los vehículos son algunos de los errores más frecuentes. Luego, una vez que comienzan el curso, los niños suelen chivarse de sus "papis". Así, los pequeños expertos advierten de los malos hábitos: "No se paran en los pasos de peatones, no respetan los semáforos, usan el móvil cuando conducen...".

La educación vial en el ‘cole', una tarea para la Policía

La Policía Local es el organismo que suele ocuparse de los cursos de seguridad vial en los colegios públicos. En Sevilla, las actividades se dividen en dos fases con una clase teórica y otra práctica, si el presupuesto así lo permite.

En la clase teórica, se ofrecen vídeos adaptados a cada edad. Después, el policía interacciona con los alumnos para enseñarles las normas básicas de seguridad vial.
Según la coordinadora de los cursos de seguridad vial en Sevilla, Azucena Fraile, lo más "curioso" es la sinceridad con la que responden los niños, que suelen contar todos los errores que los padres cometen. Es por eso que también se están planteando organizar charlas para concienciar a los padres. Y es que aunque los niños aprenden como "esponjas", esa base tiene que ser reforzada luego por los padres, según Fraile.

En la clase práctica, se coloca una pista infantil con un circuito y distintos materiales: bicis, carriles, glorietas, señales. "Curiosamente, saben respetar cada señal". Sin embargo, se trata de una actividad "muy didáctica" que no se puede realizar en todos los colegios.

También asociaciones como Atesvan (técnicos de seguridad vial) ofrecen este tipo de cursos. Su presidente, Eduardo Barrero, es un agente de policía que da cursos en un colegio de Mairena del Aljarafe, desde hace varios años. Según este experto, con los niños de infantil lo principal es ganarse su confianza, porque se asustan cuando ven a un policía. A pesar de esto, la mayor lucha para él son los padres. "Hacemos jornadas para los padres, pero vienen menos de diez y los que vienen son, precisamente, los que saben hacerlo bien", relata.

A la hora de enseñar a los niños, Barrero recomienda realizar juegos dinámicos, "porque si no se aburren". También es importante darles fichas para que las hagan en casa y que se lo cuenten a los mayores.

Para Azucena Fraile, estos cursos son importantes porque los niños recuerdan de un año para otro lo aprendido. "Los resultados son satisfactorios".

 

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