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La ola africana deja 43,5 grados, rozando el récord de la década

La jornada se saldó sin incidencias. La hora de más calor fueron las cinco de la tarde, cuando el termómetro se aproximó a los 45,2 grados de agosto de 2003.

el 10 ago 2012 / 21:06 h.

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Mónica Toledano sufrió el martes los arañazos de una rata en el párpado izquierdo.

La ola de aire africano anunciada por la Agencia Estatal de Meteorología que hizo que ayer se activara la alerta roja se saldó en Sevilla capital con temperaturas que rozaron el récord de la década -los 45,2 grados de agosto de 2003-, pero sin incidencias graves: los servicios sanitarios sólo tuvieron que atender a un afectado, un hombre que requirió la presencia del 061 mientras trabajaba en una nave del polígono de los Espartales al sentirse indispuesto por el calor, pero que no requirió hospitalización. Los servicios de emergencias aseguran que salvo este caso no hubo ningún otro incidente relevante. Unos datos esperanzadores si se tiene en cuenta que hace diez años las altas temperaturas provocaron más de una decena de muertes.

El 061 registró un elevado número de llamadas requiriendo consejos para evitar las patologías por las altas temperaturas. Según el coordinador del servicio de emergencias, la mayoría procedía de "personas hipertensas que no se hidrataban de forma adecuada".Las altas temperaturas provocaron que se activara la alerta roja. A las 17 horas de ayer la medición oficial de la estación meteorológica del aeropuerto marcaba la cifra más elevada: 43,5 grados. Un dato que rozó la máxima del 1 de agosto de 2003, cuando se registraron 45,2 grados a las 16 horas, la temperatura más alta de la última década. A las 6 de la mañana se registró la mínima, de 24,5 grados. En la provincia de Sevilla, Écija fue la localidad con la temperatura más alta, 44,8 grados.Para evitar los golpes de calor, el Servicio Andaluz de Salud recomienda beber mucha agua, permanecer en sitios frescos y evitar el ejercicio físico durante las horas más críticas. Estas medidas se deberán intensificar en el caso de personas mayores, niños, personas con enfermedades crónicas o aquellos que trabajan al aire libre. Por su parte, el 061 aconseja beber bebidas isotónicas.

Los sevillanos parece que ayer hicieron caso a los consejos de los expertos. Allí donde había un transeúnte se veía una botella de agua para sofocar el calor. El baile de abanicos también era una imagen recurrente, sin embargo, la vecina Caridad Moriana asegura que no sirve "para nada, porque remover el aire caliente no refresca".

Las calles de la ciudad estaban casi desiertas. Solo los más atrevidos y los turistas se armaron de valor para salir a la calle, donde las zonas más concurridas eran las más comerciales, en las que los paseantes se congregaban para aprovechar el aire acondicionado del que se podía disfrutar en el interior de las tiendas. Aunque los datos oficiales registraron 43 grados, muchos termómetros de la capital, como el de la plaza San Martín de Porres de Triana, se acercaron a los 50, dando lugar a una de las imágenes más perseguidas por los transeúntes y por sus cámaras de fotos.

Consumo. Pese a las altas temperaturas, que implican un consumo más elevado de aparatos eléctricos como ventiladores o aires acondicionados, Endesa no había detectado hasta ayer picos de consumo superiores a lo habitual ni se habían producido incidentes. En la anterior ola de calor de 2003, 14.000 hogares se quedaron sin luz por una sobrecarga eléctrica. A raíz del apagón, la empresa hizo obras en la red eléctrica para mejorar el servicio.

Durante estos días, los quiosqueros de la ciudad ven como las ventas no son tan elevadas porque la gente no sale “hasta las 7 o las 8”. Sin embargo, durante esas horas las botellas de agua son el producto más vendido. También se quejaban de la falta de clientes los bares, que sólo se llenan por la noche, mientras que de día los sevillanos se quedan en casa.Mantener la casa fresca es imprescindible para hacer frente al calor. Por ello, la Consejería de Salud aconseja cerrar cortinas y persianas para preservar los lugares frescos, y ducharse un par de veces al día para mantener la hidratación. Aunque beber mucha agua es un consejo recurrente, Salud indica que las comidas deben ser según la costumbre de la persona, pero sobre todo deben abundar las frutas y verduras. Se aconseja evitar el consumo de bebidas excitantes como el café o el té, así como las alcohólicas.

Los principales síntomas que presentan los afectados por el calor son pérdida de fuerza y mareos. Durante julio y agosto, el 061 atendió 19.327 solicitudes de asistencia, la mayoría motivadas por pérdidas de consciencia, mareos, desvanecimientos, cefaleas y dolor en abdómen o tórax, síntomas habituales de la sobreexposición al sol. Ante la aparición de un golpe de calor, el 061 recomienda colocar al afectado en un sitio fresco y mojar sus ropas con agua, y si está consciente incorporarla y darle de beber agua. En caso de necesitar asistencia urgente, pueden llamar al teléfono único de urgencias, el 902 505 061, o bien al 061. 

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