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La Olavide traslada la guardería por el temor de los padres a la obra del Metro

La Pablo de Olavide ha decidido trasladar la guardería que tiene a la entrada del campus por el temor de los padres a las obras del Metro, colindantes con el edificio.

el 15 sep 2009 / 01:08 h.

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La Pablo de Olavide ha decidido trasladar la guardería que tiene a la entrada del campus por el temor de los padres a las obras del Metro, colindantes con el edificio. La mudanza se hará el próximo lunes. Hasta entonces, la universidad solicita a Obras Públicas que pare los trabajos.

Las alarmas se activaron el pasado mes de enero cuando, ante la mirada atónita de algunos padres, un camión de gran tonelaje perdió el equilibrio -sin llegar a volcar- en un terraplén de la obra de la línea 1 del Metro que colinda con la guardería, edificio en el que de 8.30 a 14.00 horas hay 41 niños de 0 a 3 años de edad.

Los padres solicitaron entonces a la universidad -que no gestiona el servicio de guardería- que exigiera a la Junta la paralización de los trabajos. La Olavide ha encontrado una solución intermedia. El vicerrector de Relaciones Institucionales, Luis Pérez-Prat, explicó ayer a este periódico que el próximo lunes los niños serán trasladados a unas instalaciones dentro del Rectorado.

Hasta que esa mudanza se produce, el rector Juan Jiménez pedirá formalmente a la Consejería de Obras Públicas que pare los trabajos de la línea 1 del Metro que se realizan en las traseras de la guardería. Pese a que los informes técnicos de la empresa descartan taxativamente que existan riesgos para la guardería por la cercanía a las obras del suburbano, la universidad ha preferido ser "sensible" a la "alarma" suscitada entre algunos padres y se decanta por un traslado del servicio.

La Olavide ya había llegado a un acuerdo verbal con la empresa para que en el horario de la guardería no hubiera máquinas ni personal trabajando a menos de ocho metros del edificio. Pero este pacto entre caballeros se ha "incumplido" en varias ocasiones, se quejó Pérez-Prat, que incluso desveló que la universidad ha contratado a un vigilante de seguridad para que se cerciorase de que las máquinas no trabajaban en el horario lectivo.

Los planes de la Olavide pasan por trasladar a los pequeños al Rectorado, primero, y en un plazo de dos meses "como mucho" instalarlos en un edificio que se va a construir detrás del edificio conocido como Celestino Mutis, con capacidad para los 41 niños que en la actualidad van a la guardería de la universidad. La adjudicación de esta obra ya se ha formalizado.

A largo plazo, dos años, la intención de la institución académica es construir un edificio en el que convivan la guardería y un centro de día para mayores, con el que la Olavide quiere dar respuesta a las necesidades de la comunidad universitaria de conciliar vida familiar y laboral.

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