La oposición de Alcalá de Guadaíra veta el plan de ajuste y peligra el pago a proveedores

El Gobierno local, en manos del PSOE, tacha el bloqueo de irresponsable.

el 27 sep 2013 / 21:29 h.

  gutierrez-limonesLa oposición municipal en el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra ha tumbado la revisión del plan de ajuste municipal destinado al pago a proveedores, presentado por el Gobierno local, presidido por el socialista Antonio Gutiérrez Limones, que tras pasar la exedil socialista, Laura Ballesteros, al grupo de no adscritos, le ha dejado en minoría y con serios problemas para sacar adelante iniciativas. El Gobierno explicó en una nota de prensa que el plan es una medida “puramente técnica” propuesta por el Gobierno central “que buscaba poder pagar a los proveedores en 30 días y que ha sido aprobada por los municipios donde gobiernan estas mismas fuerzas”. Los socialistas tildaron de “falta de responsabilidad” la actuación de la oposición y aseguraron que el rechazo del plan de ajuste “dificultará enormemente el hecho de poder atender los pagos en las fechas establecidas”. El único punto del día del pleno era la “revisión” del plan de ajuste aprobado el año pasado merced al real decreto Ley 4/2012, promovido por el Gobierno central para habilitar vías de endeudamiento a fin de que las administraciones saldasen deudas con sus proveedores, aunque a cambio de sacrificios económicos. El mencionado plan de ajuste, cuya revisión no ha prosperado, pretendía ahorrar 12 millones de euros mediante un aumento de ingresos a través de un incremento de impuestos como el de Bienes e Inmuebles (IBI) y una reestructuración de las sociedades municipales. El Gobierno municipal socialista, que no goza ya de mayoría absoluta y dependía del voto de la oposición, había defendido que esta revisión “debe realizarse, ya que es el último día y los tiempos los ha marcado el Gobierno de la nación y no el Gobierno de Alcalá”. El equipo de Gobierno alcalareño achacó al Partido Popular y a Izquierda Unida haberse unido “para hacer daño al Gobierno de Alcalá, aunque eso suponga un perjuicio importante para las empresas alcalareñas”, y afirmó que la revisión del plan de ajuste “sólo buscaba el poder agilizar los pagos, pues no se contemplaba ninguna medida adicional al anterior plan de ajuste”. Por su parte, el PP justificó su rechazo a la medida debido a que “se aplicaba únicamente a los ciudadanos, incrementando los impuestos en lugar de rebajar los gastos municipales”. La portavoz popular, María del Carmen Rodríguez Hornillo, criticó que los socialistas presentaran el plan de ajuste en el último de los días fijados por el Gobierno central, y en horario de mañana, sin haber facilitado información previa sobre el mismo al resto de grupos. Hornillo añadió que “el alcalde pretendía seguir gastando en su política de enchufismo mientras el Gobierno central pagara sus facturas”. “Al alcalde le da exactamente igual someter a los alcalareños a un régimen fiscal abusivo con tal de mantener a sus concejales liberados y su numeroso grupo de asesores”, declaró Hornillos, quien destacó que el regidor deberá pactar los nuevos ajustes con la oposición.  

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