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La OTAN reúne en Lisboa a medio centenar de gobernantes de todo el mundo

el 19 nov 2010 / 15:02 h.

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La cumbre de dos días de la OTAN reúne desde hoy en la capital lusa a gobernantes y delegaciones de alto nivel de medio centenar de países, que van a decidir el futuro de la Alianza Atlántica y el calendario de la transición en Afganistán.

La conferencia se celebra con las más estrictas medidas de seguridad que se han visto nunca en Lisboa, donde la vigilancia adoptada en los últimos tres años para varias cumbres de la UE, África e Iberoamérica parece pequeña ante el despliegue de esta cumbre, que involucra a unas diez mil personas.

La presencia del presidente de EEUU, Barack Obama, que fue de los primeros gobernantes en llegar hoy a la capital lusa, se considera extraoficialmente una de las principales razones para estas grandes medidas de seguridad, sin precedentes en Portugal, que han convertido el tráfico en Lisboa, habitualmente denso en los viernes, en un caos.

Antes que Obama el primer invitado de alto nivel en llegar a Lisboa fue, el jueves, el presidente afgano, Hamid Karzai, que protagoniza una de las pocas bilaterales previstas del presidente de EEUU y participará en la reunión especial que dedica el sábado la OTAN a preparar la salida escalonada de las tropas internacionales de su país.

Además de esta reunión, con los 28 miembros de la Alianza y los otros 20 países con tropas en Afganistán, Lisboa albergará también estos días una cumbre entre Rusia y la OTAN y otra entre EEUU y la UE, para cuya celebración ya se encuentra en la capital lusa el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso.

El ex primer ministro luso y el actual jefe del Ejecutivo portugués, José Sócrates, prevé acudir a la sede de la conferencia en un automóvil eléctrico como muestra de apoyo a la política comunitaria de reducción de emisiones contaminantes.

Sócrates, cuyo país lanzó ya el año pasado una red de recarga de de esos vehículos y firmó un convenio con la multinacional Nissan para fabricar baterías, realizó las primeras reuniones de la Cumbre con el secretario de la OTAN, el danés Anders Fogh Rasmussen, al que ofreció mayor cooperación militar en Afganistán.

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, que también llegó a la capital lusa junto al presidente de su país, Barack Obama, tuvo hoy un primer contacto con sus anfitriones del Gobierno portugués, tras el que confirmó la aspiración norteamericana de que la seguridad de Afganistán esté transferida a Kabul en 2014.

Además de Clinton, en las últimas horas los gobernantes y ministros de las delegaciones asistentes han convertido en un hervidero el aeropuerto de la capital lusa, tomado por fuerzas especiales de la policía.

Los gobernantes se desplazan entre el aeropuerto, la sede de la cumbre y sus hoteles a través de rutas "seguras", vedadas al tráfico particular, que han convertido la capital lusa en un caos de circulación.

Los periodistas y personal de la conferencia son obligados a pasar varias inspecciones sucesivas de seguridad para acceder al recinto de la Feria Internacional de Lisboa (FIL) en el que se reúnen los gobernantes, a partir de las 16.30 GMT de hoy.

Poco antes de esa hora se espera la llegada a Portugal de las delegaciones de España, Francia, Reino Unido, Alemania e Italia y a lo largo del día la de Rusia, que encabeza su presidente, Dimitri Medvédev.

La sede de la FIL, en el complejo de edificios del Parque de las Naciones levantado para la Expo de 1998, donde se reúnen se ha convertido en un recinto amurallado por vallas, alambre de espino y decenas de vehículos de la policía.

El Gobierno portugués se declaró decidido a garantizar la seguridad de la cumbre ante cualquier amenaza e impuso controles en los aeropuertos y en las fronteras con España que le han servido para denegar la entrada a decenas de presuntos activistas anti-OTAN.

Pese a que una de las mayores preocupaciones de las autoridades es evitar los violentos disturbios de otras cumbres de la OTAN y del G-20, las organizaciones pacifistas iniciaron hoy su "contra-cumbre" sin incidentes y con sólo unos centenares de asistentes.

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