Economía

La pasión consumidora por el iPhone llega a España

Desde la madrugada, colas ante el histórico edificio de Telefónica en la Gran Vía de Madrid para hacerse con el iPhone, que el viernes salió a la venta a un máximo de 359 euros. Sencillez para hablar y navegar, dedos, y no teclas, que lo hacen todo, la primera experiencia es la que queda. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 07:47 h.

Desde la madrugada, colas ante el histórico edificio de Telefónica en la Gran Vía de Madrid para hacerse con el iPhone, que el viernes salió a la venta a un máximo de 359 euros. Sencillez para hablar y navegar, dedos, y no teclas, que lo hacen todo, la primera experiencia es la que queda.

De entrada, temor. Prejuicio de la complejidad, trabajo cuesta entender éste que tengo en la mano, un Nokia N70, como para saber utilizar el que llaman iPhone, fabricado por Apple y que, en exclusiva para España, comercializa desde el viernes el grupo Telefónica. Dicen que fusiona telefonía móvil con un reproductor de música e imágenes iPod, acceso a internet de banda ancha (alta velocidad) y cientos de aplicaciones, entre ellas correo electrónico y GPS, y todo ello en una pantalla plana y táctil. Maremagnum mental.

Tras la primera vez, qué gozada. Sólo una tecla para acceder al menú, y el resto es navegar con los dedos. Sí, con los dedos. Este índice que suavemente toca tan extraplana pantalla te guía por el teléfono móvil (pica, que te salen los números, la agenda, mueve el dedo para arriba, para abajo, busca así a tus contactos), el correo electrónico (incorpora también el software para sincronizar Microsoft Exchange, esto es, que te lleguen los e-mails de empresa), internet (el navegador Safari, de la multinacional informática Apple) y el reproductor iPod.

A partir de ahí, multitud de aplicaciones, e iconos directos al envío de sms (mensajes de móvil instantáneos), a la cámara de fotografía, el tiempo, la bolsa o google maps, el servicio de localización de este portal de internet que te guía a donde quieras, mete dónde estás, dónde quieres ir, y sigue la ruta.

El zoom son tus dedos (no valen los lápices ópticos), junta índice y pulgar y la pantalla se contrae, sepáralos y ábrete Sésamo. Virguería del terminal: colócalo en vertical y la imagen (3,5 pulgadas en diagonal) te sigue el caprichoso ritmo. El encierro del viernes de los Sanfermines, visto, vía youtube, en el iPhone. Los informativos de Tele 5, también, y en directo. Tele en el teléfono.

Navegar es rápido, y ello pese a que en un mismo edificio, la macrotienda de la operadora Telefónica ubicada en la Gran Vía de Madrid, decenas de personas, y centenares en una larguísima cola formada desde las primeras horas de la noche del día anterior, lo estaban probando en la mañana de ayer. Sus primeras experiencias. Mayoría de veinteañeros, por aquí piercing, por allá camiseta de Piolín, éste la lleva de Supermán, alguna que otra corbata, pero todos con la pasión del móvil a flor de piel.

Momento de gloria para el joven de la gorra que aparece en la imagen. Nube de cámaras y flashes. Ha sido el primero primerísimo en España en hacerse con este iPhone de Telefónica, 11,5 centímetros de largo, 6,2 de ancho, grosor de 1,2 y peso pluma, 113 gramos. Del gratis a los 359 euros, multitud de tarífas, consúltense éstas, las características del terminal, los distintos servicios y los puntos de venta (1.500 en España, 190 en Andalucía y 47 en Sevilla) en www.movistar.es.

Para capacidad de 8 gigabytes (gigas), en negro, en blanco también para los de 16, manzana de Apple al dorso. Demanda masiva en bicolor, 200.000 interesados y, por tanto, potenciales clientes para Telefónica, magna oportunidad de arrabatar a la compatencia. La compañía reconoce que nunca antes había tenido expectación de semejante calado. En cajita negra.

Antonio, madrileño, hace cola para adquirirlo, ha visto las tarifas, calcula que le costará 129 euros más IVA. Mientras tanto, sigue las explicaciones de una de las vendedoras (tropel de jóvenes el que ha contratado la operadora). "¿Desde la madrugada? No, llegué hace unas tres horas [es mediodía] No soy un friki de esto.

Simplemente quería cambiar de móvil, que es un ladrillo y como había escuchado que podría haber desabastecimiento durante los primeros días, pues aquí estoy". En la calle, la septuagenaria María se sorprende al ver tanta gente, pregunta, le responden que iPhone, pone cara de póquer, sigue adelante con su barra de pan bajo el brazo.

Uno de los inconvenientes que tiene el iPhone es que todos los videos de las páginas web se pueden ver porque no soporta el formato flash, de ahí que haya portales de internet que vayan a adaptar su tecnología para que se pueda acceder a ellos a través de este dispositivo terminal. Defectillos como en toda casa de vecino.

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