Economía

La patronal advierte de cierres en el transporte por la subida del gasóil

La situación se vuelve insostenible. Las empresas de transporte de mercancías, sobre todo, las pequeñas no pueden hacer frente a un gasóil que ya ha superado el precio de la gasolina 95. La patronal provincial constata que ya hay algunas que se han visto obligadas a cerrar sus negocios. No pinta mejor para el transporte de viajeros.

el 15 sep 2009 / 01:45 h.

C. Campos/ I.Campanario

La situación se vuelve insostenible. Las empresas de transporte de mercancías, sobre todo, las pequeñas no pueden hacer frente a un gasóil que ya ha superado el precio de la gasolina 95. La patronal provincial constata que ya hay algunas que se han visto obligadas a cerrar sus negocios. No pinta mejor para el transporte de viajeros.

El litro de gasóil, el que utilizan las empresas que se dedican al transporte de mercancías y de viajeros, se pagaba ayer a 1,132 euros de media en las gasolineras de Sevilla capital. Está un 5,6% más caro que al cierre de diciembre. Y hay muchas empresas que directamente no pueden asumir este encarecimiento.

"El sector está sufriendo las consecuencias y muchas empresas están desapareciendo, mientras que muchas otras están dejando parados los vehículos". El secretario general de la Asociación de Empresarios de Transporte de Mercancías por Carretera (Aetrans), José Laguardia, quien va más allá al asegurar que "la situación está provocando muchas pérdidas" y que incluso "puede llegar un momento en el que haya problemas para encontrar camiones, porque el mercado no puede asumir una subida tan alta".

"Por lo que sé muchas pymes han cerrado o se han puesto en venta, o incluso tienen paralizada la actividad. Ha caído la venta de camiones y eso es muy significativo", agregó.

Pero no sólo los efectos negativos se producirán en el bolsillo de los empresarios, también en el de los consumidores. Y es que, como explica, "la subida del petróleo va a repercutir en todo lo transportable, como alimentos o muebles". Y es que el recargo por la subida del gasóleo se agrega al de las materias primas y añade aún más presión a unos precios de los alimentos ya de por sí desorbitados.

Al igual que el resto de asociaciones patronales a nivel nacional, Aetrans insiste en que sería necesario un incremento de las tarifas del 20% "para equilibrar la balanza de gastos y beneficios al mismo nivel al que estaba antes de que comenzara la escalada del petróleo, a finales de 2006".

Pero ¿qué se puede hacer? ¿cuál es el margen de maniobra? "El Estado no puede hacer mucho al respecto. Podría congelar el impuesto de hidrocarburos -como han solicitado los agricultores-, pero no sabemos si la UE lo permitiría por cuestiones de competencia. Podría tomar otras medidas, como la reducción del impuesto de sociedades o ayudas fiscales", añadió.

Las mercancías no afrontan el problema en solitario. El transporte de viajeros sufre la misma coyuntura, aunque hay quien tiene más margen que otros.

En el caso de Tussam, empresa pública de transportes de Sevilla, su gerente Carlos Arizaga, aclara que no se producirá un incremento en los billetes, que ya subieron un 10% a primeros de año, al pasar de 1 euro a 1,10. "Hacemos los presupuestos con las estimaciones de los suministradores, por lo tanto sólo afectan las subidas muy inesperadas. De todas formas las subidas se suelen compensar con las bajadas", indicó ayer Arizaga, que apuntó que en el capítulo de gastos, es precisamente el combustible el que supone la segunda mayor partida del presupuesto tan sólo por detrás de la de personal.

Sin embargo, Luis Martín, director de la empresa sevillana de autobuses Casal, se muestra tajante al afirmar los efectos tan negativos que le suponen a las firmas concesionarias de servicios públicos. "El carburante es uno de los componentes más importantes de la estructura de costes". Y apunta un dato significativo. "En los últimos diez años -de 1998 a 2008- el precio del gasóil ha aumentado un 102%". Y es que hace una década, señala, el coste del carburante no llegaba al 20% y ahora supone el 25%.

De lo que se queja es de la imposibilidad para poder repercutir los costes sobre las tarifas. Y es que los precios -que se dividen en tres tramos de tarifas- son gestionados en su mayor parte por el Estado a través del Ministerio de Fomento, mientras que la Junta tiene delegada la aplicación del IPC medio del año pasado, no el real del cierre de diciembre.

Esa es una reivindicación. "El 1 de abril actualizaremos los billetes con una subida del 2,79% cuando la inflación cerró al 4,2%". Conclusión, se estrechan los márgenes y es la empresa la que asume los mayores costos.

"Es un problema que no tiene solución a no ser que las administraciones sea consciente de que el precio de la tarifa no se corresponde con la realidad".

La flota de Casal se compone de 120 autobuses, todos de gasóil. Reconoce que la situación está provocando "dificultades" para muchas empresas. Indica que una forma sencilla de comprobarlo "se ve en la renovación de la flota" de los transportistas, que llevan varios años sin poder acometer estas inversiones.

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