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La plaza de nunca acabar

Objetivo clave del mandato. La rehabilitación de la Plaza de España y sus aledaños se ha convertido en cuestión de honor para el gobierno municipal que, consciente del deterioro creciente del enclave, declarado Bien de Interés Cultural y uno de los monumentos más visitados de la ciudad, ha decidido hacer frente casi en solitario al desafío de salvarlo de la ruina.

el 15 sep 2009 / 09:38 h.

Objetivo clave del mandato. La rehabilitación de la Plaza de España y sus aledaños se ha convertido en cuestión de honor para el gobierno municipal que, consciente del deterioro creciente del enclave, declarado Bien de Interés Cultural y uno de los monumentos más visitados de la ciudad, ha decidido hacer frente casi en solitario al desafío de salvarlo de la ruina. Los sucesivos proyectos de restauración, como se ha visto, se han ido dilatando y llevan años aparcados como consecuencia del desentendimiento y la descoordinación de las competencias municipales, autonómicas y estatales que se entrecruzan en el patronazgo de este espacio, obra cumbre de Aníbal González y emblema de la Exposición Universal de 1929. El alcalde ha presentado ahora un plan de urgencia para invertir 4,8 millones en dos años y devolver su esplendor a las balaustradas, la parte sin recuperar de los bancos y murales cerámicos representativos de las provincias, el pavimento, los jardines y la ría, a la que se devolverá el agua y los barquitos que constituyen el recuerdo festivo de la infancia de miles de sevillanos. Se trata de un proyecto costoso y, dada la experiencia acumulada, difícil de ejecutar, pero desde luego imprescindible y emblemático para mantener el valor de un monumento único. En el plan intervienen las delegaciones de Parques y Jardines, Movilidad, Presidencia y Edificios Municipales, y también Emasesa, un equipo muy completo al frente del cual el alcalde ha colocado al gerente del Consorcio de Turismo. Reactivar la reforma de la Plaza de España servirá sin duda para poner de manifiesto la capacidad de actuación municipal tras la reciente crisis de Gobierno, aunque sobre todo dará una gran satisfacción a tantos ciudadanos que ven día a día palidecer el brillo de una de las plazas más bellas de España y se preocupan de la pésima imagen que el abandono de la misma ofrece a los visitantes. El tiempo dirá si se trata sólo de un brindis al sol, de una operación de propaganda política, en vez de una apuesta real por un monumento cuyo valor nadie parece haber respetado hasta el momento.

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