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La poda de la vegetación deja el lago del Alamillo lleno de juncos

El parque aclara que el efecto es sólo estético y la calidad del agua sigue siendo óptima.

el 26 jun 2013 / 23:08 h.

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Las eneas que rodean el lago se desbrozaron, pero las ramas no se retiraron del agua. Las eneas que rodean el lago se desbrozaron, pero las ramas cortadas no se retiraron. El lago pequeño del parque del Alamillo lleva unos días lleno de restos de juncos que le dan un cierto aspecto de descuido a ojos de los visitantes, aunque se trata de un efecto estético que no afecta a la calidad del agua, que es óptima, según aclaró a este periódico el director del recinto, Adolfo Fernández Palomares. El que la superficie del agua esté llena de ramas se debe a que hace pocos días se podaron las eneas que deben rodear el lago, pero que en realidad se habían desbocado hasta cubrirlo prácticamente por completo. Tras la poda, los restos no se sacaron del agua “porque no tenemos recursos para retirarlos”, explicó Fernández Palomares. Lo que hace el parque para ahorrarse ese coste es permitir que la naturaleza siga su curso y los juncos se hundan y se degraden por sí mismos en el fondo del lago, algo que ya se ha hecho en otras ocasiones. A esto se le ha unido la presencia de una gran cantidad de algas acumuladas en una zona concreta de la superficie del lago, algo que según el director del Alamillo ocurre de vez en cuando por las corrientes del agua, y se solventa por sí solo cuando las algas se reparten mejor por todo el lago. Esta acumulación no tiene más repercusión que una apariencia más sucia, que según Fernández Palomares no es real. “Es cierto que el aspecto no es el mejor, pero se trata de una cuestión de simple estética paisajística: la calidad del agua es muy buena, está transparente, no huele y he comprobado que hay muchos alevines de peces y crías de patos”, aseguró. Lo que también comprobó el director del recinto al acudir a verificar la calidad del agua es la presencia de “algunas latas, papeles y basuras aisladas, no muchas pero que no deberían estar, así que he pedido que se retiren mañana”. Fernández Palomares añadió que, irónicamente, “cuando el lago estaba completamente cubierto de eneas estaba más cercano a nuestros patrones paisajísticos, a cómo nos parece que tiene que estar un lago”, pese a que la vegetación ahogaba el agua y hacía falta retirarla. “Pero la percepción personal de quienes visiten el parque y lo vean es eso, personal y muy respetable, y habrá a quien no le guste, pero no es más que una cuestión estética”. El director del Alamillo avanzó además que por culpa de los ajustes presupuestarios los Veranillos del Alamillo, el ciclo de actividades culturales que se celebran estos meses, se concentrarán este año cerca del fin de semana: los jueves con flamenco, los viernes con actividades infantiles y probablemente los sábados con una programación que aún se está cerrando. Pero aunque se limitarán las actividades, el ciclo está garantizado.

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