Local

La Policía libera a ocho mujeres explotadas sexualmente

el 21 mar 2012 / 11:34 h.

TAGS:

Agentes de la Policía Nacional adscritos a la Brigada Provincial  de Extranjería y Fronteras han liberado en Utrera (Sevilla) a ocho  mujeres que estaban siendo explotadas sexualmente por una red  criminal dedicada a la trata de seres humanos que operaba en la  provincia de Sevilla y que estaba afincada en la localidad de Utrera.  La detención de los ocho miembros de esta organización delictiva,  siete ciudadanos rumanos y otro español, ha permitido la  desarticulación de la misma.

Los agentes del Grupo III de la UCRIF de Sevilla tuvieron  conocimiento, por investigaciones relacionadas con la lucha contra  las redes de inmigración, de la existencia de un grupo organizado  dedicado a la explotación sexual en la vía pública de mujeres de  nacionalidad rumana en la vía pública, ha informado el Cuerpo  Nacional de Policía en un comunicado de prensa.  

Los investigadores pudieron comprobar que las mujeres ejercían la  prostitución durante horas ininterrumpidas en condiciones precarias,  a la intemperie, y poniendo en riesgo sus vidas, ya que el lugar  donde prestaban sus servicios se localizaba en el tramo de una  concurrida y peligrosa carretera que une los municipios sevillanos de  Dos Hermanas y Los Palacios.

Fruto de esas primeras observaciones, los agentes advirtieron del  férreo control al que las mujeres eran sometidas, siendo controladas  por algunos miembros de los proxenetas de manera continuada, tanto de  forma presencial como a través de constantes llamadas telefónicas  para vigilar sus movimientos. Estas labores de control eran ejercidas  de forma especializada hasta por un total de cinco miembros de esta  organización, quienes se repartían las mujeres para mantener un  control más directo sobre ellas.

Igualmente, otros dos miembros del grupo criminal, siendo estos el  considerado como cerebro del mismo y la que hacía las funciones de  'madame', se encargaban de realizar pasadas periódicas mientras las  mujeres se encontraban ejerciendo la prostitución para recaudar los  beneficios que estas obtenían de los clientes.

Una vez que finalizaba la jornada, las víctimas eran trasladadas a  una finca cercana que la organización tenía alquilada en la localidad  de Utrera, función de la que se encargaba el único español integrante  del grupo, cobrándole a los mujeres mediante favores sexuales que les  obligaba a proporcionarle.

Los agentes, tras identificar a todos los integrantes del grupo  criminal, dispusieron un dispositivo en torno al lugar donde las  prostitutas ejercían la prostitución y se procedió a la detención de  todos sus miembros, un total de ocho personas.

RED JERARQUIZADA

Los integrantes de este grupo delictivo estaban fuertemente  organizados y trabajaban toda la cadena de explotación sexual de  mujeres, desde la captación en el país de origen hasta la gestión de  las ganancias que se obtenían con este ilícito negocio.

Las víctimas respondían a un perfil claro y eran localizadas entre  mujeres de 18 a 30 años de escaso nivel cultural, residentes en zonas  rurales de Rumania donde la situación precaria en la que viven las  coloca como un blanco fácil para estas mafias que las engañan  ofreciéndoles falsos contratos de trabajo en España.

La organización se encargaba del traslado de las mujeres  realizando largas rutas en autobús hasta llegar a España, donde son  informadas por parte de los miembros de la organización de que no  existe tal oferta de trabajo pero que, no obstante, han contraído una  deuda en concepto del viaje a España que deben pagar ejerciendo la  prostitución.

Comienza entonces una constante presión por parte de los  proxenetas para que las mujeres acaben prostituyéndose en las  condiciones que estos les exigen sin dudar en ejercer sobre ellas o  sobre sus familiares amenazas y coacciones. Una vez que las mujeres  son conscientes de que su situación es irremediable, ceden a las  pretensiones de sus captores y comienza la última fase, consistente  en la explotación sexual.

  • 1