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La Policía peina a diario el río en busca del cuerpo de Marta

Hay helicóptero, agentes a caballo, Policía autonómica y Guardia Civil. El jefe de la investigación, el comisario jefe de la Policía Judicial Manuel Piedrabuena, dice en una entrevista para este diario que su hipótesis de lo que ocurrió "es coherente, hila perfectamente".

el 16 sep 2009 / 05:55 h.

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-Llegó a la Policía Judicial al inicio del caso Marta, ¿era consciente de lo que iba a suponer?

-No, consideraba que podía haber sido una desaparición como las múltiples que se reciben. Los compañeros sí lo sabían, esto se denunció un sábado por la noche y el domingo Homicidios ya tenía claro que no era una desaparición voluntaria.

-¿Sabe qué le ocurrió a Marta y qué papel tuvo cada detenido?

-Tenemos las declaraciones en sede policial de los detenidos y todas las investigaciones que hemos realizado. No puedo entrar en detalles porque están bajo secreto de sumario, pero tenemos la secuencia de lo que consideramos que pudo ocurrir.

-Perdone que insista, ¿esa versión tiene lagunas?

-Tenemos una hipótesis para nosotros coherente de lo que se pudo producir, que hila perfectamente, apoyada lógicamente en las investigaciones.

-Se lo preguntarán mucho, pero, ¿sin cuerpo habrá condenas?

-Hay que esperar a que se celebre el juicio con todas las garantías legales, la sentencia e incluso los recursos. Sería un atrevimiento por mi parte adelantarme.

-¿Cree que el cuerpo todavía puede aparecer?

-Puede aparecer, la hipótesis del río es fiable, fue la que los detenidos refirieron. Posteriormente ha habido muchísimos cambios y versiones, como la del vertedero, donde después de una búsqueda minuciosa y costosa creo que se puede asegurar que no está. Pero lo del río no podemos descartarlo porque fue la versión en la que todos coincidieron ante sus abogados y los expertos dicen que hay cadáveres que tardan en aparecer y algunos, desgraciadamente, no aparecen. ¿Vamos a seguir buscando en el río? Nunca nos hemos ido, tenemos un sistema de alerta por si aparece.

-¿En qué consiste el sistema?

-El helicóptero de la Policía sigue haciendo pasadas intermitentes por todo el río, y la Policía adscrita a la Junta y la Guardia Civil, de forma alternativa, en horas dispares, con una atención permanente.

-¿En horas dispares porque se turnan para vigilar las 24 horas?

-No, no digo exactamente las 24 horas, digo horas alternas. La cuestión está en que estemos pendientes y ante cualquier posibilidad podamos estar inmediatamente.

-Si el cuerpo aparece ahora, tras seis meses ¿qué revelará?

-No lo sé, sería aventurarme, pero sigue siendo importantísimo no sólo para que cuando estas personas sean juzgadas, sino por un tema más importante desde el punto de vista humano: que los padres de Marta puedan recuperar el cuerpo de su hija.

-Cuando Miguel, el principal sospechoso, aparece en escena ¿qué impresión le dio?

-Miguel aparece, como otros, porque eran amigos de Marta, conocidos de la familia, se veían y no causó extrañeza a nadie que apareciera, era un amigo de esta chica.

-En tres semanas hubo pruebas para detenerlo ¿cuál fue la definitiva, la que les decidió?

-Lo definitivo fue el momento en el que la Policía consideró que había que detener. Se ha criticado que se tardara, pero se hizo cuando consideramos que teníamos pruebas suficientes para demostrar la autoría de los detenidos en la desaparición de Marta. Cada una de las personas tiene un grado de participación, como consta en el atestado, no puedo entrar en detalles.

-¿Había pruebas contra todos? ¿No se delataron unos a otros de forma, digamos, casual?

-En un asunto de esta envergadura no se puede trabajar con casualidad, desde el primer momento ha habido investigaciones muy duras, muy trabajosas, con colaboración de la Policía Científica a la que felicito. Ha recogido pruebas importantísimas, científicas, que van más allá de una declaración que puede ser o no cierta.

-Le sorprendió algo en las declaraciones de los detenidos?

-No, con la cantidad de años que uno lleva en este oficio y después de las pruebas que habíamos recabado, en absoluto, porque iban en la dirección que esperábamos. Digo las primeras declaraciones?

-¿Habló con ellos? ¿Le parecen tan fríos como se ha dicho?

-Sí, sí, sí, yo fui uno de los que los interrogó a todos y me parecen fríos, mentirosos y con poco corazón, porque estamos hablando de personas que eran conocidas de la familia de Marta y por supuesto de Marta, y me parece un poco extraño que existiendo esos vínculos de amistad hayan respondido así.

-¿Cree que si los hubieran podido interrogar más tiempo les...?

-Mire usted, es una hipótesis, nosotros los pusimos a disposición judicial dentro del plazo legal de 72 horas, al menor en 24 horas, y posteriormente no hemos podido volver a interrogarlos.

-Los detenidos han variado su versión y sacado a la luz pruebas que parecen jugar a su favor...

-Evidentemente, los detenidos, como es práctica habitual, han cambiado sus declaraciones ante el juez. Porque tienen derecho, como ya se ha dicho reiteradamente, aunque es un tema un poco escabroso que hay personas que no entienden, y más en un asunto de esta gravedad. Y porque ya entran en juego los abogados que tienen sus estrategias, lícitas.

-¿Tampoco que Miguel confesara una violación brutal?

-Eso puede ser una estrategia.

-¿Puede venirle bien?

-Probablemente.

-¿Las últimas pruebas pedidas por el juez del ADN mitocondrial de algunos pelos arrojarán luz?

-Todo lo que ha pedido el juez me parece perfectamente bien porque no hace más que aportar nuevas pruebas científicas.

-Miguel dijo que amenazaron a Marta con una navaja, que se encontró en una alcantarilla...

-No sé la intención, volvemos a lo de antes, las manifestaciones que hicieron fueron las que hicieron. Dijeron que habían arrojado una navaja en ese husillo, consiguió recuperarse y determinar que pertenecía a una persona que está metida en el proceso.

-Un rumor apuntó a que la familia de Camas ayudó a deshacerse del cuerpo incinerándolo, ¿investigaron muchos rumores?

-Hemos investigado todo. Hemos recibido casi un centenar de informaciones sobre dónde podía estar el cuerpo, anónimas o con nombre y apellidos, y hemos comprobado absolutamente todo, independientemente de que en principio pudieran ser descabelladas. Desgraciadamente ninguna de estas gestiones dio resultado positivo.

-¿Les impactó cuando Miguel confesó que habían arrojado a Marta al contenedor de basura?

-Hombre, ya le he comentado que cuando uno lleva tantos años en la Policía está acostumbrado prácticamente a todo. Esa declaración la hizo ante el juez, que ordenó que se buscara en el vertedero, y se hizo. Fueron 32 días entre basura, un trabajo muy desagradable.

-¿Espera que vuelvan a cambiar sus declaraciones?

-Sí, sí.

-¿Cómo afronta las críticas de que no se informaba a los padres?

- La familia ha estado informada de lo que podía estar informada. Cuando conocí a Antonio del Castillo, le dije: Antonio, le vamos a informar de lo que podamos. Y al tío, Javier Casanueva, le dije que no puede ser que en un asunto como éste vayamos a informar pormenorizadamente de casa cosa que vayamos a hacer, porque podrían estropearse las investigaciones. La familia ha tenido un enlace, un inspector jefe muy cualificado que ha sido jefe de Homicidios, es psicólogo y está acostumbrado a tratar con víctimas. Ha estado y sigue estando con ellos: lo he visto llamar al padre y al padre llamarlo a él.

-¿El momento más difícil?

-Dos: la detención de estas personas, los interrogatorios y conseguir pruebas, y la preocupación de la familia. Cuando veo sufrir a sus padres yo también sufro.

-En sus 39 años en la Policía, ¿había vivido un caso parecido?

-No, de ninguna manera. De esta relevancia, de esta atención mediática, que haya producido tanta tensión y haya habido tantas críticas, que diariamente en prensa se siga hablando del asunto, no conozco prácticamente ninguno. No creo que haya muchos casos en España con la dimensión y el alcance del caso Marta del Castillo.

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