Local

La Policía pensó desde primera hora que la menor ocultaba la verdad

La Policía siempre tuvo claro que la menor de 14 años con la que Miguel Carcaño salía, y con cuya familia vivía en Camas, tuvo que saber en algún momento que el joven había matado a Marta. Su confesión, que refuerza los datos esenciales de la investigación, no la apuntarán como encubridora porque no tiene edad para serlo.

el 15 sep 2009 / 23:53 h.

TAGS:

R.Velis/ I.Comesaña/ D.Suárez

La Policía siempre tuvo claro que la menor de 14 años con la que Miguel Carcaño salía, y con cuya familia vivía en Camas, tuvo que saber en algún momento que el joven había matado a Marta del Castillo. Su confesión, que refuerza los datos esenciales de la investigación, no la apuntarán como encubridora porque no tiene edad para serlo.

La declaración que la menor realizó el lunes ante la Policía no ha aportado detalles nuevos que ayuden a clarificar lo más borroso del caso, como la hora a la que el cadáver de la joven fue llevado desde la casa de León XIII_donde fue agredida hasta el puente de Camas desde donde la arrojaron al agua. Pero sí ha reforzado los grandes trazos que la Policía tenía claros desde el principio, y que han ido viéndose confirmados por pruebas científicas "irrefutables": que Miguel agredió a la chica a golpes en su casa y se deshizo del cuerpo con ayuda de sus amigos Samuel y El Cuco, con la supervisión de su hermano mayor. Los cuatro se encuentran en prisión desde hace casi un mes.

La menor acudió el lunes a las dependencias policiales con su madre y su abuela, tras ser citada para declarar de nuevo ante los investigadores, que siempre desconfiaron de que viviendo juntos no hubiera notado nada raro cuando Miguel llegó tras cometer el crimen o que éste no se lo hubiera confiado. La chica pasó allí varias horas y fue interrogada, otra vez, sobre cuándo llegó Miguel y cuándo volvió a salir. Y_terminó por contar que su novio, que vivía con su familia en Camas desde hacía dos meses, le había confesado lo ocurrido la misma noche del 24 de enero, según confirmaron fuentes judiciales ratificando la información publicada ayer por este periódico.

La menor contó la verdad tras 45 días divulgando su sorpresa al haber conocido por la prensa la implicación de Miguel. En ese tiempo hizo declaraciones a muchos medios de comunicación e incluso estuvo en un programa de televisión un día después de conocerse la detención del que había sido su novio, reiterando que no sabía nada. Los responsables del programa negaron ayer haberle pagado por su intervención. En el mismo programa, la madre de la joven admitió que lavó la ropa de Miguel esa noche porque él se lo pidió, y contó que lo echó de la casa a los pocos días porque no se fiaba de él. Aunque la niña conociera la verdad durante todo ese tiempo, no sufrirá represalias ya que tiene 14 años y la edad legal para afrontar la responsabilidad por encubrir un delito son los 16.

La madre de la menor negó ayer a este periódico que su hija hubiera admitido nada ante la Policía y reiteró que nadie en su familia conocía el crimen, aunque fuentes judiciales y de la investigación ratifican la confesión de la chica.

La joven implicó a los cuatro detenidos, incluido El Cuco, cuyo ADN mezclado con sangre de Marta corrobora que estuvo en la habitación y manipuló el cadáver. La Policía cree que asistió a la agresión aunque no tiene clara su participación. Fuentes judiciales señalaban ayer que en el coche de la madre del menor, analizado por la Policía Científica, podía haber sangre de El Cuco y de Marta y fibras de la manta en la que ésta fue envuelta para llevarla al río, pero la Policía sólo tiene constancia de los restos de la manta, que no podrán ser cotejados hasta que se localice la que se usó en el crimen. Para ampliar las investigaciones también es esencial que aparezca el cuerpo de Marta, que se busca en el Guadalquivir desde hace casi un mes.

El Cuco declaró ayer ante el juzgado de Menores, que ratificó su vuelta a un centro de menores teniendo en cuenta las nuevas pruebas aportadas. El magistrado le citó tras saber que en el juzgado de Instrucción 4, al que fue como testigo, había cambiado su declaración. Su defensa no ha recurrido el auto de prisión, ni siquiera después de que el menor diga que se inventó todo por la presión de la Policía con lo que vio en la televisión antes de ser detenido.

  • 1