Local

La política de nuevas tarifas en Tussam

Tussam se encuentra en una situación de asfixia económica. El último consejo de administración, celebrado el viernes, aprobó la petición de un crédito de cinco millones de euros para hacer frente a las nóminas de los trabajadores, cuyo sueldo se verá incrementado un 5% pese a la crisis.

el 15 sep 2009 / 16:17 h.

Tussam se encuentra en una situación de asfixia económica. El último consejo de administración, celebrado el viernes, aprobó la petición de un crédito de cinco millones de euros para hacer frente a las nóminas de los trabajadores, cuyo sueldo se verá incrementado un 5% pese a la crisis. A la presión en el capítulo de personal hay que añadir el incremento del precio del gasóil, que ha alcanzado picos desorbitados este año. Los últimos informes económicos de la empresa indican que el gasto en combustible se ha incrementado un 10% como consecuencia del alza del crudo. Así las cosas, Tussam está encerrada en un laberinto cuya única salida está en la optimización de recursos o el incremento de la tarifa. El objetivo final de una empresa pública no es la rentabilidad sino ofrecer un servicio eficaz y de calidad. Ante la imposibilidad de rebajar costes, la empresa opta por proponer un aumento de las tarifas del 23% de media a partir de enero como única alternativa a la quiebra. La propuesta deberá ser ratificada por el Gobierno Local, que ya la retiró del orden del día del viernes, temeroso de la impopularidad de la medida. Tussam, para aliviar su crítica situación, debería trabajar en dos frentes: aumentar la velocidad comercial con los carriles bus a través de la reordenación del tráfico y las políticas de peatonalización -lo que le permitirá ganar eficiencia y reducir costes- y actualizar sus tarifas manteniendo las bonificaciones para los sectores más desfavorecidos. En ese sentido, la medida de limitar la gratuidad del bonobus a los pensionistas con rentas medias y bajas supone racionalizar recursos a través de la progresividad que, en el fondo, es el sistema más solidario porque beneficia al que menos tiene. En cualquier caso, Tussam debe encarar el futuro no sólo pensando en respirar en el día a día sino planificando su nueva realidad con la inminente llegada del Metro, que revolucionará el transporte en la ciudad. Ése será su verdadero reto.

  • 1