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La portería, coto privado de los españoles

Desde que Monchi es director deportivo del Sevilla se han fichado ocho porteros y sólo uno, De Sanctis, fue extranjero.

el 29 may 2012 / 20:37 h.

Diego López, el último portero nacional en llegar.

Desde luego, Monchi es de los que piensan que España es un caladero de buenos porteros. Y es que desde que el de San Fernando se convirtiera en director deportivo del Sevilla en el año 2000 y bajo el mandato de Roberto Alés, sus apuestas para la portería han sido mayoritariamente nacionales.

Desde entonces han jugado en el Sevilla nueve guardametas y, de ellos, sólo dos han sido extranjeros: Frode Olsen y Morgan de Sanctis. No obstante, el único portero extranjero que ha fichado el ahora subdirector general deportivo de la entidad nervionense ha sido el italiano, ya que el noruego ya formaba parte de la plantilla la temporada anterior.

La primera apuesta del gaditano fue Antonio Notario y le salió bien. El de Mataró llegó del Granada, de Segunda B, y fue clave en el ascenso a Primera de la 2000/01, disputando 29 partidos y arrebatándole la titularidad a Olsen. En las dos siguientes campañas jugó 37 partidos, dejando en el banquillo en primer lugar a Olsen y, en segundo, a Juan Carlos Caballero.

Precisamente, Caballero fue el segundo portero fichado por Monchi, avalado por la espectacular Copa del Rey firmada por el meta zaragozano en el Figueres. Eso sí, el maño sólo duró un año, marchándose al Terrassa.

Tras Caballero, Monchi apostó por Esteban, que llegó procedente del Atlético de Madrid en el verano de 2003 y que había sido convocado con la selección española a principios de la década, aunque no había tenido la ocasión de debutar.

En principio, el de Avilés no comenzó la temporada como titular, pero finalmente se hizo con el puesto y disputó 30 partidos en la campaña en la que el Sevilla regresó a Europa. En la siguiente campaña se cambiaron las tornas, Esteban comenzó como titular, pero en los últimos diez partidos Joaquín Caparros confió en Notario para el tramo final de la Liga.

El punto de inflexión de la planificación deportiva en la portería llegó con el fichaje de Andrés Palop. Monchi apostó ciegamente por el de Oliva, que vivía bajo la alargada sombre de Cañizares en el Valencia.

Palop llegó gratis y se convirtió en uno de los mejores porteros de la historia del Sevilla, siendo pieza clave en los seis títulos que ha ganado el equipo en los últimos años. Especialmente recordadas son sus actuaciones en Donetsk, con gol incluido, en la final de la UEFA 2007 en Glasgow y en la semifinal de la Copa del Rey de 2010 en Getafe.

Palop tapó durante sus cinco primeros años en el club a varios porteros. En su primera temporada, Notario fue su suplente. El catalán se marchó al Real Murcia y llegó Cobeño, procedente del Real Madrid Castilla. Duró una sola temporada.

Tras Cobeño, que se marchó cedido al Almería, llegó el italiano Morgan de Sanctis, que rescindió unilateralmente su contrato con el Udinese y que es, hasta el momento, el único portero extranjero que ha fichado Monchi. Pero De Sanctis tampoco arrebató la titularidad a Palop y sólo jugó ocho partidos ligueros y uno de Champions League. Actualmente, el de Guardiagrele juega en el Nápoles y ha sido convocado por Prandelli para la Eurocopa de este verano.

Tras el transalpino, el Sevilla optó por promocionar a Javi Varas del filial. El de Pino Montano ha sido el único que ha sido capaz de arrebatarle la titularidad a Palop, pero para ello tuvo que esperar a la tercera temporada. En la 2010/11 jugó 21 partidos, mientras que en la recién terminada lo hizo en 25 encuentros.

Ahora, el Sevilla ha apostado por Diego López, el octavo portero que ficha Monchi y que puede que no sea el último este verano, ya que el futuro tanto de Varas como de Palop está en el aire. Suena Toño, del Racing. Otro español, cómo no.

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