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La presión crece para el PSOE-A

Ferraz, preocupado por el avance del PP, no puede permitirse errores en Andalucía

el 04 dic 2010 / 19:41 h.

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Zapatero, Montilla y Griñán, en la Conferencia de Presidentes autonómicos.

La debacle de los socialistas catalanes ha puesto en intermitente las luces de emergencia. Por más que el Gobierno de José Antonio Griñán y el PSOE andaluz han tratado de poner distancia, la pérdida de votos del partido de José Montilla tendrá consecuencias inmediatas. Cataluña y Andalucía son los dos graneros imprescindibles del PSOE para seguir en La Moncloa. Fuentes del PSOE admiten que Ferraz esperaba malos resultados, pero no tanto. En Madrid vuelven ahora los ojos hacia el PSOE-A. El partido que desde hace menos de un año pilota José Antonio Griñán es la plaza más importante en la que el equipo de Rodríguez Zapatero volcará sus esfuerzos. Si existía cierta preocupación por los últimos sondeos que han estandarizado la victoria del PP en Andalucía, el fracaso catalán ha llevado a los dirigentes de Ferraz a pasar de la reflexión a la acción y algo se mueve en los despachos de José Blanco, Gaspar Zarrías y Marcelino Iglesias, constatan fuentes del partido.


Cataluña y Andalucía sumaron en las elecciones generales de 2008 el 35,7% de los votos socialistas. Más de cuatro millones de los 11,2 que le permitieron a José Luis Rodríguez Zapatero reeditar su victoria. Los expertos en demoscopia advierten de que no son solo las comunidades más pobladas, sino también la llave de La Moncloa para el PSOE. Son las que inclinan la balanza frente al equilibrio que juegan otras como Castilla-La Mancha y Extremadura frente a Castilla-León y Madrid, feudos tradicionales de socialistas y populares.Ninguno de los expertos consultados por este periódico pone en duda que hay diferencias, y muchas, entre el escenario político catalán, con un amplio abanico de fuerzas nacionalistas que atomizan el voto, y el andaluz, donde se polariza entre PSOE y PP.

Además existe un comportamiento generalizado que demuestra que tanto el PSOE catalán como el andaluz suman más votos en las generales que en las autonómicas. En 2008 los socialistas de José Montilla aportaron al Congreso 25 escaños con 1.689.911 votos. El pasado domingo el PSC cosechó 570.361 sufragios. ¿En caso de que hoy hubiera unas generales perdería el PSC casi un millón de votos? No, porque CIU se lleva voto en las autonómicas que luego recuperan los socialistas en Madrid. "No es trasladable automáticamente, habrá una caída pero no tanto", confirman desde el Instituto de Estudios Sociales de Andalucía (IESA-CSIC). Respecto a la situación andaluza, quienes leen las encuestas señalan que se constata una disminución del voto para el PSOE, pero no tanto. Es decir, ni en el peor de los escenarios los expertos aventuran una sangría similar para los socialistas de Griñán por más que haya un deterioro notable en la intención de voto de su electorado.

Tampoco los sondeos avalan la teoría del PP de Javier Arenas de un trasvase de socialistas hacia su partido. Los sondeos dicen que el PP gana por el deterioro del PSOE, pero no tiene más votantes. El trasvase es una de las claves para 2012 pero no hay una tendencia clara de que los votantes tradicionales del PSOE se vayan a otro partido, más bien se abstienen.Estos análisis son compartidos por las cabezas pensantes del socialismo español y andaluz. Hay otros argumentos cruzados.

En Andalucía se achaca el cambio de tendencia al desgaste por la crisis y admiten que las medidas impopulares adoptadas por el Gobierno para contener el déficit (congelación de pensiones, recortes a los funcionarios, retirada de prestaciones sociales...) complican el escenario. En Madrid sin embargo cotejan encuestas de varias comunidades, admiten que la crisis pasa factura a todos los gobiernos socialistas, pero ven en el caso andaluz algo más. La brecha en esta comunidad es mayor, constatan fuentes de Ferraz, y se empieza a consolidar la idea de que "algo mal" se ha hecho en el relevo de Manuel Chaves. La erosión de 30 años sin alternancia es otro factor de peso.

No hace ni un mes, el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, se estrenó en Andalucía. Defendió que "es el núcleo fundamental del partido". En aquel cónclave Griñán cerraba la herida tras la marcha inesperada de su número dos, Rafael Velasco. En días previos, de tensión por cómo iba a resolverse esta crisis sobrevenida, Zapatero llamó a Griñán. En Ferraz hubo preocupación. Según fuentes del PSOE, el secretario general de los socialistas le sugirió a Griñán un nombre para cubrir la vicesecretaría general: Francisco Vallejo, Manuel Chaves también dio su sugerencia: Micaela Navarro.

Griñán escuchó pero impuso su propio criterio. No optó por un veterano para enderezar el rumbo electoral sino que suprimió la vicesecretaría y aupó a la secretaria de Organización, Susana Díaz. No necesitaba, dijo después, ninguna inyección de testosterona.Los socialistas aseguran que lo de Cataluña no puede medir nada en Andalucía pero ¿y las elecciones municipales? También trazan diferencias entre esos comicios y 2012. En pocas semanas el IESA tiene en su agenda un nuevo barómetro. Se verán nuevos datos. Todos están atentos. En círculos del PSOE se empieza además a instalar la idea de que puede que Griñán no sea el candidato en 2012.

Y después de que los socialistas andaluces y los federales intensificaran el diálogo, con Alfredo Pérez Rubalcaba o Manuel Chaves, a la mesa, ahora una no militante, Rosa Aguilar, actual ministra de Medio Ambiente emerge como puente entre ambas cúpulas. "La única ministra que está ejerciendo de ministra andaluza", dijo Griñán públicamente en Madrid el jueves. Todo apunta a que los teléfonos entre San Vicente y Ferraz empezarán a echar humo antes de las elecciones.

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