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La primera de las diecinueve finales

En el fútbol es habitual escuchar que determinado partido es muy importante. Incluso hasta cuando la competición no ha comenzado. Sin embargo, cuando son muchas las jornadas disputadas la relevancia sí se palpa. Y esto es lo que le ocurre al Sevilla, al que ya no le vale nada que no sea ganar y ganar.

el 14 sep 2009 / 22:54 h.

En el fútbol es habitual escuchar que determinado partido es muy importante. Incluso hasta cuando la competición no ha comenzado. Sin embargo, cuando son muchas las jornadas disputadas la relevancia sí se palpa. Y esto es lo que le ocurre al Sevilla, al que ya no le vale nada que no sea ganar y ganar.

Haber cerrado la primera vuelta del campeonato ocupando el octavo puesto de la clasificación con un saldo de 26 puntos, a seis del sexto clasificado -el Racing de Marcelino- y a diez del cuarto -el Espanyol de Valverde, otro técnico seguido de cerca-, deja al conjunto nervionense en una posición delicada. Por diferentes circunstancias, luchar por el título de Liga, como hiciera la pasada campaña, es algo en lo que ya nadie piensa.

Ahora, el objetivo es lograr un puesto en la Liga de Campeones y para alcanzarlo hay que hacer una segunda vuelta realmente brillante. Todo el mundo es consciente de ello, consciente de que urge dar el mejor nivel y de una manera continuada, y no como hasta ahora. Todo lo que no sea eso impedirá despedir esta extraña temporada con una sonrisa en la cara.

Y ya lo dijo el propio Manolo Jiménez en la rueda de prensa que daba ayer, antes de viajar: "Este partido es una auténtica final". La de hoy es la primera de las diecinueve finales que tiene por delante el Sevilla en la segunda vuelta. Atrás queda ya la Copa y la eliminación a manos del Barcelona, rival frente al que los nervionenses hicieron dos buenos partidos -sobre todo el primero- y, sin embargo, acabaron siendo apeados. No obstante, la sensación es que, dejando a un lado el desastre de la pasada semana en San Mamés, el equipo tiene ganas de comenzar a enderezar de verdad su rumbo en la Liga.

Y ello con dos hándicaps. El primero, el escaso rendimiento lejos del Sánchez Pizjuán. De los nueve partidos que ha disputado sóló ganó uno -al Levante, hace tres meses-, empató dos y perdió seis, con un balance de nueve goles marcados y quince recibidos. Sólo el conjunto levantinista y el Zaragoza, que presenta los mismos guarismos, lo han hecho peor o igual hasta la fecha que el Sevilla. Y claro, con estos números luchar por un puesto en la Champions... Haciendo una comparativa, el Real Madrid ha sumado 20; el Valencia, 17; el Espanyol, 16; Atlético y Villarreal, 15; y el Barcelona, 13... Es sólo un ejemplo de la diferencia que existe actualmente en cuanto al rendimiento como visitantes de los candidatos a los primeros puestos.

El segundo hándicap no es otro que la dificultad de alinear un once de garantías. Sin Kanouté y Keita, dos piezas absolutamente imprescindibles hoy por hoy en el Sevilla, y las continuas lesiones (Javi Navarro, Palop, Crespo y Boulahrouz siguen sin contar), Jiménez busca soluciones sin que los resultados lleguen a ser brillantes. Salvo en la Champions, la trayectoria del equipo está siendo discreta y remontar el vuelo con lo puesto no parece fácil.

En este sentido, habrá que ver si hoy mantiene el bloque que jugó en el Camp Nou o si, por el contrario, introduce novedades. Vuelve Escudé y si el técnico le da una camiseta de titular, Drago se disputaría el puesto con Adriano salvo que el brasileño se lo jugara con Capel, uno de los futbolistas que más y mejor juego está ofreciendo actualmente.

Maresca, Fazio y De Mul entran en la convocatoria, y no sería tampoco de extrañar que Jiménez introdujera alguna variante. Luis Fabiano estará en el once y la duda es saber quién será su acompañante. Chevantón está ganando la partida al devaluado Kerzhakov, pero Jesús Navas ya ha jugado en la media punta y es otra alternativa, al igual que Renato.

Y todo ello frente al Getafe, un equipo que se juega también mucho dada su proximidad a la zona baja de la tabla. Michael Laudrup está cuestionado. Por bien que lo haga en la Copa del Rey, en la Liga sólo ha ganado uno de sus cinco últimos compromisos y la necesidad de sumar puntos es ya grande. Ahora, habrá que ver quién se lleva el gato al agua.

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